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José Mourinho considera que el centro del campo del Real Madrid todavía necesita una pieza más antes del cierre del mercado. Bernardo Silva ha llegado para aportar creatividad, control y experiencia, pero el técnico portugués no quiere convertirlo en una solución obligatoria para todos los partidos. A sus 32 años, entiende que deberá administrar los esfuerzos y gestionar sus funciones durante una temporada especialmente exigente.

La idea es incorporar otro centrocampista antes del 31 de agosto, aunque el perfil dependerá del mercado. Mourinho acepta tres caminos que pasan por un jugador ya preparado para asumir jerarquía, una promesa capaz de crecer durante el curso o un veterano que pueda aportar minutos de calidad sin exigir protagonismo. Lo importante es aumentar las alternativas y evitar que la estructura dependa demasiado de Bernardo.

Wharton sería el fichaje de más impacto

Adam Wharton es uno de los nombres que más gustan por su capacidad para recibir bajo presión, girar y acelerar la circulación desde zonas retrasadas. Mourinho considera que podría convivir con Tchouaméni y permitir que Bernardo Silva jugara más arriba o descansara. El problema es económico, porque el Crystal Palace no tiene necesidad de vender y cualquier operación exigiría una inversión muy importante.

Adam Wharton

Kees Smit representa una apuesta diferente. El neerlandés tiene 20 años, destaca por su capacidad asociativa y puede actuar en varias alturas del centro del campo. Su precio sería más accesible que el de Wharton, aunque seguiría siendo elevado para un futbolista que todavía necesita adaptación. Mourinho valora precisamente que pueda crecer sin la presión de ser titular inmediato.

Bernardo Silva no puede jugarlo todo

El técnico confía en Bernardo, pero no quiere sobrecargarlo. Su llegada resolvió parte del problema creativo que arrastraba el equipo, aunque la temporada exige rotaciones constantes. Entre Liga, Champions, Copa y compromisos internacionales, Mourinho sabe que necesitará soluciones distintas para partidos físicos, encuentros cerrados y noches donde sea obligatorio controlar la posesión en momentos decisivos.

Por eso ha pedido mantener abierto el mercado hasta el último día. Si Wharton resulta imposible y Smit no termina de convencer económicamente, también aceptaría un veterano con experiencia europea y coste reducido. La idea en el club es que Bernardo Silva será importante, pero no será el único encargado de pensar el juego. Mourinho quiere un centro del campo con profundidad, competencia y perfiles complementarios. Antes del 31 de agosto espera una última incorporación que le permita repartir minutos, proteger al portugués y evitar que una lesión, una sanción o una bajada física deje al equipo sin respuestas en la medular.