Joan Laporta cree haber encontrado la fórmula capaz de desbloquear el fichaje de Julián Álvarez. El presidente sospecha que incluir a Ferran Torres en la operación puede cambiar la postura del Atlético, firme en su negativa a vender al delantero argentino. La propuesta permitiría reducir el pago fijo y ofrecer un atacante contrastado como compensación deportiva.
El Barça ya presentó una oferta cercana a los 100 millones de euros, pero recibió una respuesta negativa. El Atlético de Madrid insiste en que Julián tiene contrato hasta 2030 y no necesita venderlo. Sin embargo, también debe encontrar una solución si el jugador mantiene su deseo de salir. Ferran puede convertirse en la pieza que acerque posiciones y permita negociar desde otro escenario.
Ferran encaja como sustituto inmediato
La idea de Laporta parte de una necesidad evidente. Si el Atlético acepta perder a su principal goleador, necesitará incorporar un delantero preparado para competir desde el inicio. Ferran conoce LaLiga, puede actuar como nueve o extremo y ofrece movilidad, presión y llegada. Su inclusión reduciría el riesgo deportivo que supone autorizar la marcha de Julián.

El Barça valora a Ferran y no quiere venderlo al PSG ni escuchar ofertas independientes. Flick ha dejado claro que cuenta con él mientras no llegue un delantero superior. La única excepción sería utilizarlo para conseguir al argentino. En ese caso, su salida tendría un beneficio directo: no debilitaría el ataque, sino que permitiría elevarlo con el objetivo prioritario del entrenador.
Laporta cree que el acuerdo puede acelerarse
La operación exigiría valorar a Ferran y acordar cuánto dinero añadiría el Barça al total de la operación. El Atlético puede pedir una cifra muy elevada, pero recibir un sustituto reduciría la urgencia de acudir después al mercado. Laporta considera que esa ventaja puede provocar un cambio rápido y abrir una negociación real donde hasta ahora solamente existían rechazos.
El principal obstáculo será convencer a todas las partes. Ferran debe aceptar el Atlético, Julián mantener su voluntad de vestir de azulgrana y el club rojiblanco considerar suficiente el paquete. De este modo, Joan Laporta sospecha que poner al valenciano sobre la mesa puede desbloquearlo todo casi de inmediato. El Barça no desea desprenderse de Ferran por dinero ni enviarlo a París. Solo contempla sacrificarlo si su salida sirve para traer al delantero que Flick lleva semanas reclamando. Esa es ahora la fórmula decisiva.