En el Barça han observado con incredulidad las cifras que se mueven en el mercado actual. Y es que a pesar de las críticas que han recibido por pagar 80 millones de euros a cambio de Anthony Gordon, creen que es un precio justo, si lo comparamos con la desorbitada cantidad que el Chelsea ha pagado por Morgan Rogers, o el Manchester City por Elliot Anderson. Y los 22 ‘kilos’ que ha costado Karim Adeyemi se pueden considerar como una ganga.
Joan Laporta y Deco pretenden aprovechar que en la Premier League los clubes se gastan cifras exageradas, y han decidido aumentar sus pretensiones antes de dar salida a las piezas de la plantilla que se encuentran cerca de hacer las maletas. Es el caso de Ferran Torres, de Ronald Araújo, de Jules Koundé o de Alejandro Balde, que no son imprescindibles en absoluto. Aunque el ejemplo más evidente de todos lo tenemos con Marc Casadó.

Desapareció de los sistemas de Hans-Dieter Flick, y su pérdida de importancia le ha llevado a tomar la decisión de querer dejar el Spotify Camp Nou. No obstante, su cotización es considerablemente inferior a la de hace 12 meses, cuando era un fijo, y llegó a ser vinculado a entidades de la magnitud del Bayern de Múnich, del Bayer Leverkusen, del Liverpool o del Atlético de Madrid, que podían llegar a ofrecer más de 50 millones.
Ahora, en el Barça se conformarían con poco más de la mitad para permitir que el centrocampista formado en la Masía pueda probar suerte lejos de su zona de confort. Pero eso era hasta hace una semana, ya que como han asegurado en el diario ‘Mundo Deportivo’, la postura de la dirección deportiva ha cambiado radicalmente. Creen que ese precio se queda muy corto por un jugador de su nivel y de su potencial, que ya acumula una gran experiencia pese a ser joven, y que es internacional con la selección española absoluta.
Si en otras competiciones pagan auténticas barbaridades por futbolistas que no conoce prácticamente nadie, Laporta y Deco creen que Casadó tiene que ser mucho más caro.
El Barça ya no negociará por menos de 40 ‘kilos’
Para ser más exactos, el nuevo precio que en el Barça le han colocado a Casadó es de 40 ‘kilos’, así que no negociarán ninguna propuesta que no llegue a esa cantidad, entre fijos y variables.
E incluso, Laporta y Deco creen que es razonable pedir más, pero tampoco se quieren arriesgar a no recibir propuestas por un futbolista que, en caso de quedarse, no tendrá minutos con Flick.