Joan Laporta tiene clara la postura del Barça con Ferran Torres. El club cuenta con el delantero valenciano, valora su rendimiento y mantiene la intención de sentarse con él en septiembre para abordar una renovación. A día de hoy, además, en los despachos azulgranas aseguran que no han recibido ninguna comunicación del jugador expresando un deseo de abandonar el equipo.
Por eso, cualquier negociación con el PSG depende de lo que diga Ferran. La realidad es que Joan Laporta no quiere abrir la puerta a una salida de un futbolista que forma parte de la planificación de Hansi Flick sin que sea el propio delantero quien manifieste que quiere marcharse. Si Ferran comunica que desea jugar en París, entonces el Barça escuchará y estudiará las condiciones de una posible venta, que no va a ser barata.
El Barça espera una señal directa de Ferran
La situación contractual también condiciona los tiempos. Ferran entra en una fase importante porque su contrato termina en 2027 y el Barça pretende ampliar su contrato, aunque ha decidido retrasar las conversaciones hasta septiembre por razones de fair play. El club considera que su temporada y su rendimiento con España justifican mantenerlo dentro del proyecto. Aunque sea como principal suplente.
Mientras tanto, el interés del PSG existe y Luis Enrique conoce perfectamente al atacante. Sin embargo, en el Barça insisten en que una cosa es que aparezcan clubes interesados y otra que el futbolista quiera salir. Hasta ahora no existe esa petición formal. Laporta no piensa tomar la iniciativa para venderlo ni convertirlo en una pieza de mercado contra su voluntad.
Si quiere ir al PSG, tendrá que decirlo
La condición, por tanto, es sencilla. Ferran debe comunicar al Barça que quiere marcharse y que su prioridad es aceptar la propuesta del PSG. Solo después de ese paso la dirección deportiva se pondría a negociar un traspaso y valorar qué cantidad considera suficiente para renunciar a un jugador que sigue teniendo sitio en la plantilla.
El escenario deja la decisión inicial en manos del valenciano. El Barça quiere renovarlo, Flick cuenta con él y septiembre continúa señalado como el momento para hablar de su futuro. Pero si Ferran considera que en París tendrá un papel más importante y decide pedir la salida, Laporta no cerrará la puerta automáticamente. Primero tendrá que escuchar al jugador; después, y únicamente entonces, comenzará una negociación con el PSG. Sin ese gesto previo, el club mantendrá el mismo plan: continuidad, renovación y confianza en Ferran.
