Los ultras de extrema derecha, una lacra para el mundo del fútbol, no acaban de desaparecer. Pasa en el mundo, en Europa, pero sobre todo en España. Y el último ejemplo de un comportamiento inadmisible fue por parte de un grupo de aficionados del Atlético de Madrid que viajó al Spotify Camp Nou para el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el Barça. Un duelo que se saldó con polémica sobre el césped, pero que fuera de ella, en las gradas y en las calles de Barcelona, se contemplaron imágenes vergonzosas.

Quema de esteladas y xenofobia de algunos aficionados del Atlético de Madrid

Todo empezó antes del partido con unas imágenes inadmisibles de los seguidores del Atlético por las calles de Barcelona. Fueron unos 2.000 aficionados los que se movieron hasta la capital catalana para vivir el partido de su equipo contra el Barça, pero estamos hablando de un reducido grupo de aficionados los que traspasaron los límites.

Una de las acciones fue la quema de esteladas cuando iban camino del Spotify Camp Nou. También con cánticos fuera de lugar y con el recordado "musulmán el que no bote". Clasismo, racismo y xenofobia en estado puro. Unas imágenes despreciables y que no deberían volver a repetirse.

Saludos nazis en el Spotify Camp Nou

Pero esto no fue todo, ya que lo más grave que se vio ya fue dentro del estadio culé. La afición del Atlético de Madrid, eufórica por el partido y también afectada por el consumo excesivo de bebidas, hizo saludos nazis mientras insultaba al Barça.

Una manera de entender el fútbol que no es la que toca. Por suerte, no toda la afición del Atlético hizo estos gestos inaceptables. Pero alzando el brazo e insultando es como se marcharon algunos de los aficionados colchoneros de Barcelona.

Desafortunadamente, todavía es bastante habitual este tipo de comportamientos en el mundo del fútbol. No solo se señala al Atlético de Madrid, ya que casi todas las aficiones de clubes de España y también de Europa tienen sectores de radicales que deberían apartarse de manera definitiva del mundo del fútbol. Hacen más daño que bien a este deporte que genera tantas emociones en la sociedad.