Bernardo Silva vuelve a alejarse del Barça. El centrocampista portugués había sido durante años uno de los jugadores más vinculados al club blaugrana e incluso se había llegado a hablar de su deseo de vivir cerca de jugadores como Lamine Yamal y Pedri. Sin embargo, Hansi Flick no lo ve como un refuerzo necesario para el Barça que quiere construir de cara a la temporada 26/27.
Y es que el problema no es la calidad. Bernardo Silva tiene técnica, experiencia, pausa y una lectura del juego al alcance de muy pocos futbolistas. Pero Flick considera que el Barça haría bien de evitar la llegada del luso. Necesita piezas que encajen en un plan muy concreto, con roles claros y una intensidad que sostenga al equipo durante todo el curso.
Flick lo ve demasiado parecido a Gündogan
La realidad es que Flick ve en Bernardo un caso parecido al de Ilkay Gündogan. Un futbolista con una calidad enorme, muy inteligente y con capacidad para mejorar la circulación del balón, pero también un perfil que puede condicionar el ritmo del equipo. Para el técnico alemán, el Barça necesita más energía en el centro del campo a la hora de trabajar con y sin balón.

De este modo, Bernardo Silva no aparece como una prioridad. Podría aportar control, pero no resolvería algunas de las carencias que Flick quiere corregir. Además, su encaje junto a Pedri genera muchas dudas. Los dos necesitan zonas de influencia parecidas, mucha pelota y libertad para aparecer entre líneas. El técnico entiende que juntar a ambos obligaría a tocar demasiadas piezas del once. Y si hay que elegir, Pedri es intocable.
Un rol secundario que no encaja
El otro problema es el papel que aceptaría Bernardo Silva. El portugués no llegaría al Barça para ser un complemento ni para jugar solo partidos menores. Tiene jerarquía suficiente para exigir minutos importantes, pero Flick no quiere generar una tensión innecesaria con un jugador que no tiene sitio asegurado. En el club saben que su fichaje tendría un coste alto y que, deportivamente, no ofrece una solución clara. Por eso el técnico se niega a activar una operación que considera más emocional que estratégica.
Así pues, Bernardo Silva no vestirá de azulgrana en la 26/27 si Flick mantiene su criterio. Iba camino de acercarse al entorno de Lamine Yamal y Pedri, pero el entrenador ha frenado la posibilidad. El Barça mira hacia otro tipo de refuerzo: menos nombre, más encaje y más utilidad real dentro del equipo.