Una de las noticias más comentadas últimamente es el presunto enfado que Lamine Yamal tendría con el Barça, viendo que quieren desprenderse de tres de sus amigos más cercanos en el vestuario, como son Héctor Fort, Marc Casadó y Alejandro Balde. Esto serviría para justificar un poco la cara de pocos amigos que ha tenido recientemente, y que también se deben a que no vive su mejor momento en el ámbito deportivo, donde hace tiempo que no se le ve al 100%.
Pero desde ‘Culémania’ han querido explicar más detalles al respecto. Y han afirmado que Joan Laporta y Deco son plenamente conscientes de que el ‘10’ no está satisfecho con esta decisión, y ya sabían que estas decisiones podían provocar un enfado en la gran estrella del club. No obstante, uno de los motivos por los cuales han querido dar salida a estos jugadores, más concretamente, a los dos defensas, es porque creen que no son una buena influencia.

Han comprobado que ambos eran los socios habituales del hispano-marroquí cada vez que decidía salir de fiesta, y que eran una distracción. Así que opinan que, si ninguno de los dos está en el Spotify Camp Nou, esto implicará que su vida nocturna será mucho menos activa. Así lo ha asegurado el citado medio, donde explican que, lógicamente, tampoco estaban satisfechos con el rendimiento deportivo que han dado en los últimos tiempos.
En el caso de Balde, no ha tenido la progresión que se esperaba de él, ya que confiaban en que ya fuera uno de los mejores del planeta a estas alturas. Tuvo una irrupción increíble en el primer equipo, de la mano de Xavi Hernández, y fue capaz de quitarle el puesto a Jordi Alba y a Marcos Alonso, pero no ha tenido suerte con las lesiones, y su actitud tampoco ha acompañado. Mientras que, en el caso de Fort, Hans-Dieter Flick no le perdona algunos episodios de indisciplina.
Aparte, la irrupción de Jordi Pesquer, o en especial, la de Xavi Espart, la nueva apuesta del Barça, también ha provocado que se tome la decisión de prescindir de ambos.
El Barça protegerá a Lamine como hizo con Leo Messi
En el Barça buscan proteger a Lamine de la misma manera que lo hicieron con Leo Messi en su momento, hace prácticamente dos décadas. Pep Guardiola creía que futbolistas como Thiago Motta o Ronaldinho Gaúcho eran malas influencias, y optó por abrirles las puertas.
Lo mismo que esperan hacer ahora con Balde y con Fort, para lograr que Yamal no tenga distracciones externas.