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Hansi Flick ya sabe que el Barça puede cerrar una de las ventas más importantes del verano. Deco tiene avanzada la salida de Jules Koundé por una cantidad cercana a los 64 millones de euros, una operación que permitiría al club ingresar una cifra muy interesante y ganar margen para moverse en el mercado con mayor solvencia. El francés vuelve a estar en el centro de los planes.

La situación no es sencilla para Flick. Koundé es uno de los defensas más valiosos de la plantilla y su salida dejaría un problema en el lateral derecho, donde no hay nadie del prestigio y del talento del galo. El técnico alemán entiende la necesidad económica de la operación, pero también habría dejado claro que no aceptará perder a un titular sin recibir un recambio de primer nivel para competir desde el primer día.

Koundé es una venta importante

Deco sabe que Koundé conserva mucho cartel en Europa. Su rendimiento en los últimos años y unas cualidades físicas únicas en el mundo han hecho que sean de los favoritos en Ingaterra, donde varios equipos sueñan con él. Eso sí, el galo viene d eun año bastante malo. Por eso el Barça considera que una oferta de 64 millones puede ser una oportunidad difícil de rechazar.

Jules Kounde celebra gol Barça Champions League Europa Press

El problema está en el equilibrio deportivo. Koundé no es una pieza secundaria. Flick lo valora porque ofrece potencia, capacidad para sostener la banda de Lamine Yamal en defensa. Además, permite ajustar el sistema durante los partidos, ya que puede cerrar como tercer central o proyectarse cuando el equipo necesita amplitud.

Flick exige un sustituto de nivel

Si Koundé sale, el Barça quedaría demasiado corto en esa posición. Eric Garcia puede actuar como lateral derecho en determinados contextos, pero Flick no quiere afrontar una temporada completa con una solución de emergencia. El técnico considera que el equipo necesitaría un especialista, con nivel competitivo inmediato y capacidad para rendir en partidos grandes.

Esa es la condición que puede marcar la operación. Deco tiene la venta encarrilada, pero Flick no quiere que el movimiento debilite una zona clave de la defensa. El Barça puede aceptar los 64 millones, pero solo si antes tiene claro cómo reemplazar al francés. La salida de Koundé ayudaría en lo económico, aunque obligaría a reconstruir una posición que el entrenador considera decisiva para que el equipo no pierda solidez.