Hansi Flick sacó una conclusión clara del partido contra el Racing, como que Pau Cubarsí no puede dejar de ser intocable en el eje de la defensa. El técnico pudo permitirse hacer pruebas ante un rival de menor exigencia, pero cuando Andreas Christensen ocupa el puesto de central derecho en lugar del canterano, el Barça pierde demasiadas cosas importantes.
No se trata únicamente de defender mejor o peor. Cubarsí domina toda la salida de balón, interpreta cuándo anticipar, corrige a campo abierto y ofrece una tranquilidad que el equipo no encuentra con la misma facilidad cuando no está. Frente al Racing, Flick pudo asumir ese riesgo, pero sabe que hacerlo ante rivales grandes sería mucho más peligroso.
Cubarsí cambia por completo la defensa
El Barça necesita que Cubarsí sea la referencia alrededor de la que se construya la zaga. Su capacidad para superar líneas con el pase permite a Rodri recibir en mejores condiciones y evita que el equipo tenga que iniciar siempre de manera más lenta o previsible.
Christensen puede cumplir en determinados contextos, pero no ofrece actualmente ese mismo impacto. Cuando juega como central derecho, el equipo pierde agresividad para defender hacia delante y también claridad para sacar el balón. Hansi Flick lo ve como una alternativa útil, no como alguien que pueda quitarle el sitio al canterano.
Contra los grandes no hay margen para experimentos
El encuentro contra el Racing servía precisamente para repartir minutos y comprobar el nivel de quienes están por detrás en la rotación. En partidos así, Flick puede asumir que Cubarsí descanse y que Christensen tenga protagonismo. El problema aparece cuando el nivel del rival aumenta. Contra equipos capaces de presionar arriba, atacar espacios y castigar cualquier pérdida, prescindir de Cubarsí significa reducir considerablemente la seguridad del Barça. Flick quiere además fichar un central zurdo precisamente para construir una pareja de máximo nivel junto al joven defensor, no para sustituirlo. El plan es encontrarle un socio que esté a su altura y permita que ambos se complementen.
Por eso el técnico sale del partido contra el Racing con una idea todavía más reforzada. Christensen puede tener minutos y Gerard Martín también deberá recuperar nivel, pero la jerarquía está clara. El mejor Barça empieza con Cubarsí en el once y otro central fiable a su lado. Cuando el canterano no está, Hansi Flick siente que el equipo pierde demasiado como para asumirlo en las grandes noches.
