Hansi Flick empieza a dibujar el Barça de la próxima temporada y eso implica la obligación de tomar decisiones incómodas. El técnico alemán ha terminado el curso con una idea bastante clara, ya que hay jugadores que llegaron al tramo final con más dudas que certezas y cuyo futuro ya no parece tan asegurado como hace unos meses. No todos saldrán, pero todos entran en una zona de revisión seria.
Y es que el Barça necesita ajustar la plantilla, generar margen económico y elevar el nivel competitivo en varias posiciones. En ese escenario aparecen cinco nombres señalados: Ronald Araujo, Jules Koundé, Alejandro Balde, Roony Bardghji y Marc Casadó. Todos por motivos distintos, pero con una misma conclusión: no han terminado de convencer lo suficiente como para sentirse intocables.
Araujo, Koundé y Balde pierden peso atrás
La realidad es que la defensa concentra buena parte de las dudas. Araujo ha perdido su condición de titular indiscutible y eso le ha afectado también a nivel personal. El uruguayo sigue teniendo cartel, físico y mercado, pero ya no aparece como una pieza completamente innegociable dentro del proyecto.
Koundé tampoco ha cerrado el curso al nivel esperado. El francés ha sido importante en muchos momentos, pero no ha recuperado la regularidad de temporadas anteriores y su rendimiento ha dejado demasiadas preguntas en una posición donde Flick quiere más fiabilidad. El caso de Balde también preocupa. El lateral empezó como una apuesta fuerte, pero ha terminado perdiendo terreno y viendo cómo Cancelo le ganaba protagonismo. Su bajón de confianza y de impacto ofensivo le coloca en una situación delicada de cara al verano.
Roony y Casadó, dos apuestas que no han explotado
En ataque, Roony Bardghji no ha dado la sensación de ser todavía un recambio de garantías para Lamine Yamal. Tiene talento, pero el Barça necesita soluciones inmediatas y Flick no parece dispuesto a esperar demasiado si el rendimiento no llega. Casadó, por su parte, ha comprobado que la competencia en el centro del campo puede pasarle por encima. Su margen existe, pero el nivel de exigencia es altísimo.
Así pues, el verano puede ser duro para varios jugadores que hasta hace poco parecían tener sitio. Flick quiere una plantilla más fiable, más competitiva y con menos dudas. Y estos cinco nombres ya saben que, si llega una buena oferta, el Barça puede escuchar.
