El Barça sigue diseñando su futuro en el mercado y uno de los grandes debates gira en torno a la posición de delantero centro. Aunque el nombre de Erling Haaland ha aparecido como una opción potente en el entorno del Barça, la postura de Hansi Flick es que no lo quiere en su proyecto bajo ningún concepto.
Y es que el técnico alemán ha sacado conclusiones muy claras después de analizar partidos recientes de alto nivel del City, especialmente la eliminatoria de Champions ante el Real Madrid. En ese contexto, Flick considera que el perfil del delantero del Barça debe encajar mejor con el juego combinativo del equipo.
Flick apuesta por un nueve más asociativo
La realidad es que Hansi Flick busca un delantero que participe más en la construcción del juego, que se asocie con los centrocampistas y que entienda los tiempos del equipo. En este sentido, considera que Erling Haaland es un jugador mucho más directo, menos vinculado al juego colectivo y que cuando debe hacer algo que no sea finalizar, se le atragante mucho.
De este modo, el técnico prioriza otras opciones que se le han planteado. Su favorito es Harry Kane, un delantero que combina gol, visión de juego y capacidad para bajar a recibir y conectar con sus compañeros. Además, con una carrocería que poco tiene que envidiar a la de Haaland.
Julián Álvarez y Kane, las mejores alternativas
Y es que otra de las opciones que más gusta a Flick es Julián Álvarez. El argentino ofrece movilidad, presión alta y versatilidad, cualidades que encajan perfectamente en el estilo que el entrenador quiere implantar en el Barça. La realidad es que tanto Kane como Álvarez aportan algo que Flick considera imprescindible como es una relación regularmente buena con el balón y una capacidad para integrarse en el juego colectivo, más allá de la finalización.
De este modo, el Barça se aleja de un perfil más individualista como el de Haaland y apuesta por delanteros que aporten al sistema en su conjunto. Así pues, la decisión del técnico es firme, no quiere a Erling Haaland como referencia ofensiva. Prefiere construir el ataque con perfiles más completos y adaptados a la filosofía del equipo, en una apuesta clara por el juego asociativo y el equilibrio ofensivo.
