El Barça empieza a definir movimientos clave de cara a la planificación de la temporada 2026/27 y hay una decisión que ya está tomada en los despachos. Hansi Flick no cuenta con Ansu Fati y ha pedido expresamente que sea la primera venta cuando regrese de su cesión al Mónaco. El técnico alemán, que vivió de cerca la actitud del delantero durante la pasada campaña, considera que su etapa en el club está agotada.

La relación entre entrenador y jugador no ha sido la mejor y eso se percibe en can Barça. Durante el curso anterior, Flick tuvo que gestionar varios episodios de incomodidad por parte del canterano, con gestos visibles de frustración y desacuerdo por su rol dentro del equipo. Una situación que no pasó desapercibida y que ha pesado en la decisión final de Flick de no darle un hueco, a priori.

Flick no olvida y marca la hoja de ruta

El técnico ha trasladado su postura a Deco con claridad, ya que Ansu Fati no entra en sus planes deportivos. La idea es que, una vez finalice su cesión en el Mónaco, el club active su salida de forma inmediata para liberar masa salarial y abrir espacio a nuevos refuerzos. Eso sí, habrá que encontrar un comprador.

Ansu Fati Monaco Foto AS Monaco
Ansu Fati Monaco Foto AS Monaco

Y es que Flick quiere construir un vestuario competitivo, sin focos de tensión interna ni fisuras posibles. La actitud del jugador, más allá de su rendimiento, ha sido un factor determinante en la decisión. El alemán prioriza compromiso total y entiende que el delantero no respondió la pasada temporada, cuando sabía que no iba a tener minutos.

Una salida que ya se da por hecha

De este modo, en el club asumen que el futuro de Ansu Fati está lejos del Camp Nou. La dirección deportiva ya trabaja en posibles escenarios para facilitar su traspaso, consciente de que su valor de mercado ha fluctuado en los últimos años. Aun así, sigue siendo un futbolista con cartel y margen para relanzar su carrera en otro contexto. Especialmente después de una cesión al Mónaco donde no le ha ido del todo mal.

La realidad es que el ciclo de Ansu Fati en el Barça se acerca a su final. Así pues, lo que parecía una historia destinada a marcar una era en el club se encamina hacia una despedida silenciosa y poco brillante. Eso sí, condicionada tanto por el rendimiento como por unas lesiones que no han permitido que el mejor Ansu aparezca.