Hansi Flick ha tomado una decisión contundente con Marc Casadó y Héctor Fort. Los dos canteranos han quedado apartados de la dinámica principal y entrenan al margen mientras el cuerpo técnico termina de definir la plantilla. Ambos están molestos con la situación, pero el mensaje interno es difícil de interpretar de otra manera: el entrenador no cuenta con ellos para el nuevo curso.
Flick agradece su profesionalidad y el trabajo realizado para seguir en el equipo, pero considera que actualmente no alcanzan el nivel que exige el Barça para competir por todos los títulos. No quiere mantener jugadores únicamente para completar entrenamientos o acumular convocatorias sin minutos.
Casadó ha perdido completamente su espacio
Marc Casadó había tenido protagonismo anteriormente, pero el crecimiento de Marc Bernal y las diferentes alternativas del centro del campo han reducido su importancia. Flick busca un pivote con mayor capacidad física, altura y dominio posicional, mientras que el canterano ha dejado de aparecer entre las primeras opciones cuando el entrenador diseña su once y su rotación.
La situación ha generado enfado porque Casadó esperaba recuperar terreno durante la pretemporada. Sin embargo, entrenar separado del grupo principal confirma que nada va a cambiar a corto plazo. El Barça contempla una venta como la opción más lógica, especialmente porque todavía mantiene mercado y podría dejar una cantidad importante para financiar otros movimientos durante este verano.
Héctor Fort tampoco entra en los planes
El caso de Héctor Fort sigue una dirección parecida. El lateral quería demostrar que podía competir por minutos, pero Flick ha preferido otras alternativas. Jules Koundé continúa por delante, Eric García puede ocupar esa posición y Xavi Espart ha irrumpido con fuerza durante la pretemporada. El espacio disponible para Fort prácticamente ha desaparecido antes incluso de comenzar la competición.
Los dos jugadores pueden sentirse perjudicados, pero Hansi Flick no piensa modificar su decisión para evitar un conflicto. Quiere una plantilla corta, competitiva y formada únicamente por futbolistas a los que realmente vaya a utilizar. Casadó y Fort han recibido el mismo diagnóstico: necesitan jugar, pero esos minutos difícilmente llegarán en el Barça. El club intentará encontrar operaciones que protejan su futuro, ya sea mediante una venta, una cesión o fórmulas con recompra. Flick les agradece el trabajo, pero no quiere dar falsas expectativas a nadie. Entrenar al margen no es un castigo temporal, sino la consecuencia de una decisión deportiva ya tomada. Si quieren crecer, tendrán que hacerlo lejos del primer equipo.
