Hansi Flick lidera una revolución obligada dentro del vestuario del Barça. El técnico alemán sabe que la estructura de capitanes debe cambiar porque dos de los futbolistas que venían ocupando posiciones de peso ya no podrán ejercer ese liderazgo con normalidad. Ronald Araujo se ha marchado cedido al Liverpool y Frenkie de Jong está lesionado, de modo que el brazalete necesita nuevos portadores.
La situación obliga al cuerpo técnico a intervenir. Flick no quiere que la capitanía sea únicamente una cuestión de antigüedad, sino que recaiga en jugadores con presencia real en el campo, influencia sobre el grupo y continuidad durante la temporada. Por eso ha comenzado a impulsar una transición que puede modificar también las jerarquías internas y la manera en que se toman decisiones dentro del vestuario.
Pedri y Gavi pueden dar el paso adelante
Pedri aparece como uno de los candidatos naturales a tomar el relevo. Tiene peso futbolístico, lleva años en el club y representa una figura respetada por la plantilla. Aunque no es de los jugadores más expresivos, Flick valora su ejemplo diario, su compromiso y la autoridad que ha ganado desde el rendimiento. Gavi también emerge como una alternativa por carácter, identidad y capacidad para contagiar intensidad al equipo.

Raphinha aporta un perfil distinto. El brasileño ya ha asumido responsabilidades, tiene ascendencia sobre los jóvenes y no rehúye los momentos complicados. Eric Garcia también gana fuerza porque el técnico aprecia su profesionalidad, polivalencia y conocimiento del club. Hansi Flick busca perfiles que puedan hablar, proteger al grupo y mantener su influencia cuando aparezcan conflictos deportivos.
Araujo y De Jong pierden su lugar
Araujo es la primera víctima del cambio. Su cesión al Liverpool hace imposible que conserve un papel central en la capitanía durante el curso. De Jong, por su parte, pierde presencia por una lesión que condicionará buena parte de su temporada. Aunque continúe siendo una figura importante, Flick necesita líderes disponibles cada semana y capaces de representar al equipo sobre el césped.
La revolución no significa romper con el pasado, sino adaptar la jerarquía a la nueva realidad. Pedri, Gavi, Raphinha y Eric están preparados para dar un paso adelante, mientras otros pueden entrar en la votación. Flick entiende que la capitanía debe reflejar quién sostiene al Barça ahora. La ausencia de Araujo y la situación de De Jong aceleran un relevo inevitable. El entrenador liderará el proceso porque quiere un vestuario con voces fuertes y presentes, no capitanes nominales sin peso deportivo meses. La temporada empezará con otro liderazgo y dos víctimas confirmadas.