Hansi Flick ha sido tajante desde el primer momento en el que ha sido consciente de la oferta de 40 millones de euros procedente del Paris Saint-Germain por Gavi. La intervención del alemán ha hecho que la propuesta no haya pasado siquiera a fase de estudio por parte de la dirección deportiva. El técnico alemán ha sido el primero en frenar cualquier conversación interna sobre una posible venta del canterano blaugrana.
En el club entienden que la propuesta económica es importane e incluso interesante, especialmente en un contexto donde cada ingreso cuenta, pero Flick considera que la dimensión deportiva pesa más, especialmente en un jugador como el de los Palacios. Para él, Gavi no es un jugador transferible, sino una pieza estructural del proyecto a medio y largo plazo.
Flick no negocia las ventas de sus pilares
El entrenador siempre ha defendido públicamente la importancia de los futbolistas formados en la casa. En el caso de Gavi, la relación va más allá del simple rendimiento sobre le terreno de juego. Hansi Flick valora su intensidad, su carácter y su capacidad para elevar el ritmo del equipo en escenarios en los que el equipo necesita que alguien de ese paso adelante. Tras meses complicados por lesiones y readaptación física, el plan del técnico es el de reintegrarlo progresivamente, sumar minutos sin precipitar su regreso total y devolverlo a su mejor nivel competitivo.
Internamente, el mensaje ha sido más que claro. No se escucharán ofertas por un jugador que el entrenador considera estratégico como lo es el andaluz. Flick ha transmitido que necesita a Gavi en su equipo, a pesar de que nunca haya sido un titular indiscutible, es un jugador de primer nivel y su venta no es algo que pase por la cabeza del entrenador.
Proyecto futuro antes que dinero en presente
El PSG buscaba aprovechar el contexto de debilidad financiera para tentar al Barça con una cifra interesante. Sin embargo, la dirección deportiva sabe que la estabilidad deportiva también tiene un valor importane, muchas veces superior al económcio. Y es que, perder a un perfil como Gavi obligaría a invertir parte del ingreso en un recambio de garantías.
Flick ha marcado línea roja. Para él, el centrocampista representa identidad, energía y futuro. En un momento en que el equipo necesita estabilidad interna, abrir la puerta a su salida sería un paso atrás. Así pues, la decisión está tomada y Gavi no se mueve. Y el entrenador ha sido el primero en cerrarle el paso a cualquier negociación.
