A la hora de entrar a valorar el trabajo realizado este año por parte de Deco, hay un nombre que mancha especilmete los éxitos que se han venido cosechando últimamente en can Barça. En este sentido, Hansi Flick ha sido claro en sus conversaciones con la dirección deportiva, ya que hay un futbolista cuyo rendimiento no está a la altura de lo que exige el proyecto. E inevitablemente, el nombres señalado es el de Joao Cancelo.
El lateral portugués llegó para ser un refuerzo de invierno capaz de ayudar al equipo de forma inmediata mejorando el nivel del laterla derecho e izquierdo. Sin embargo, su desempeño cuando ha tenido minutos no ha convencido nada al cuerpo técnico. Flick considera que su impacto ha sido muy inferior al esperado y que, en estos momentos, no suma en ninguna de las fases del juego. Más bien todo lo contrario, cuando juega, el equipo lo nota, para mal.
Un rendimiento muy por debajo de las expectativas
La principal preocupación del entrenador es la fragilidad defensiva del portugués. Joao Cancelo ha sufrido en duelos individuales, ha dejado espacios a su espalda y no ha ofrecido la solidez que necesita un equipo que aspira a competir al máximo nivel. Incluso cuando ha jugado contra equipos de segunda división. En partidos de exigencia, esa debilidad puede penalizar demasiado al colectivo, por lo que ahora, que llega la fase decisiva, no puede conar con el luso.
En ataque, donde debería marcar todas las diferencias, Cancelo tampoco ha logrado ser un jugador especial. Ni en conducción, ni en centros, ni en asociaciones ha mostrado acierto con regularidad. Flick entiende que el Barça necesita laterales que aporten profundidad y equilibrio táctico, algo que el portugués no ha garantizado en ninguna de sus apariciones durante su segunda etapa como blaugrana.
Decisión tomada de cara al tramo final
Según ha trasladado el técnico a Deco, la decisión está tomada y Joao Cancelo no tendrá más minutos esta temporada salvo giro inesperado. Esta decisión responde a criterios estrictamente deportivos. Flick prioriza la competitividad y el rendimiento del equipo en un momento clave del curso y en el que una mala derrota puede hacer que se pierda un título.
La dirección deportiva deberá ahora evaluar el impacto de esta determinación en la planificación futura. Lo que parecía una apuesta estratégica se ha convertido en un problema. Para el entrenador alemán, el debate está cerrado, ya que solo jugarán quienes ofrezcan garantías. Y en este contexto, Joao Cancelo ha dejado de entrar en la ecuación.
