Hansi Flick ha encontrado durante los primeros entrenamientos a un delantero que empieza a llamar la atención dentro del Barça. Se trata de Hamza Abdelkarim, atacante egipcio de 18 años que trabaja con el primer equipo y cuya evolución ha sorprendido al cuerpo técnico. Su aparición llega mientras el futuro de Ferran Torres continúa abierto.
El Barça ejecutó en junio la opción de compra por Hamza después de su cesión desde el Al Ahly. El delantero firmó hasta 2029 tras dejar seis goles en nueve partidos de Liga con el Juvenil A. Su impacto convenció al club a la hora de mantenerlo y ahora Hansi Flick está comprobando directamente hasta dónde puede llegar.
Hamza gana terreno con Flick
La principal virtud de Hamza es que ofrece un perfil diferente. Tiene presencia física, capacidad para atacar el área y facilidad para finalizar jugadas por arriba, pero también movilidad suficiente para salir de la zona del nueve. En unas primeras sesiones con numerosos canteranos, Flick quiere observar cómo responde ante un ritmo más alto y frente a defensores del primer equipo.
Eso no significa que Hamza vaya a sustituir de un día para otro a Ferran Torres. El valenciano sigue siendo importante para Flick y el Barça mantiene la intención de abordar su renovación en septiembre. Sin embargo, el interés del PSG y las dudas sobre su futuro obligan al club a estudiar alternativas. Tener un delantero joven creciendo desde dentro reduce parte de esa presión.
Una apuesta que puede ahorrar un fichaje
Hamza todavía necesita tiempo para crecer. Tiene 18 años, acaba de llegar al fútbol español y no ha disputado minutos oficiales con el primer equipo. Pero el Barça valora especialmente que pueda desarrollarse dentro de su estructura sin exigir una inversión elevada. Si responde durante la pretemporada, podría alternar el filial con convocatorias de Flick y empezar a tener oportunidades progresivamente esta misma temporada.
La situación de Ferran seguirá condicionando la planificación ofensiva, especialmente porque el club también trabaja en incorporar otro delantero de máximo nivel. Pero Hamza empieza a aparecer como una sorpresa que puede modificar algunos planes. Flick ha demostrado que no tiene problemas en premiar a los jóvenes cuando responden en los entrenamientos y el egipcio ya tiene ahora una oportunidad real. Todavía está lejos de hacer olvidar definitivamente a Ferran, pero su proyección, sus números y su adaptación explican por qué dentro del Barça empiezan a verlo como un atacante capaz de convertirse, con tiempo, en una solución importante para el primer equipo.
