Hansi Flick considera que el Barça ha esquivado una operación que podía convertirse en un problema serio. Bernardo Silva, uno de los nombres que más tiempo estuvo vinculado al club azulgrana, debutó con Portugal en el Mundial dejando una imagen muy pobre. El nuevo jugador del Real Madrid fue sustituido al descanso después de una primera mitad absolutamente decepcionante.
En Barcelona siguieron el partido con atención porque el portugués había aparecido como una oportunidad de mercado antes de decidirse por el conjunto blanco. Su experiencia, calidad técnica y capacidad para actuar en varias posiciones, pero también existían dudas por su edad, su salario y su capacidad para mantener el nivel a su edad.
Su estreno con Portugal confirmó las dudas del Barça
Bernardo comenzó el encuentro contra la República Democrática del Congo y apenas consiguió romper líneas. Se mostró preciso en pases sencillos, pero no generó peligro, no encontró espacios interiores y terminó condicionado por una tarjeta amarilla. Roberto Martínez decidió retirarlo al descanso y Portugal tampoco logró pasar del empate.

Flick entiende que un partido no puede definir nada, pero la actuación reforzó la decisión de no ir a por su fichaje. El Barça necesita futbolistas con capacidad para ser decisivos de verdad. Invertir una parte elevada del presupuesto en un jugador veterano habría limitado otras operaciones importantes, especialmente la llegada de un delantero centro y un central zurdo.
Ahora el riesgo deportivo lo asume el Real Madrid
El Real Madrid incorporó a Bernardo como una oportunidad de mercado para dar un paso adelante en el centro del campo. José Mourinho confía en recuperarlo y utilizarlo como interior, mediapunta o extremo derecho. Sin embargo, el portugués tendrá que demostrar que todavía puede sostener el ritmo de LaLiga y competir por minutos en una plantilla del nivel de la del Real Madrid.
La realidad es que en el Barça no celebran el mal rendimiento de Bernardo, pero sí consideran que evitaron una apuesta peligrosa. Su sustitución al descanso no demuestra que vaya a fracasar en Madrid, aunque sí confirma algunos temores. Flick prefería destinar los recursos a perfiles diferentes. Ahora será Mourinho quien deba encontrarle una posición y justificar una operación que en Barcelona dejaron escapar sin lamentarlo. El tiempo dirá si esa prudencia termina siendo uno de los aciertos del mercado azulgrana.