Hansi Flick ya ha trasladado a Marc-André ter Stegen que la mejor solución para todas las partes pasa por aceptar la propuesta del Ajax. El portero alemán ha regresado de su cesión al Girona, pero su sitio en el Garcia está cerrado. Joan Garcia parte como titular y Szczesny seguirá como alternativa, por lo que volver significaría quedarse sin minutos.
La operación que negocian ambos clubes sería una cesión por una temporada. El Ajax ofrece a Ter Stegen la posibilidad de recuperar continuidad, competir en Europa y reencontrarse con Míchel, que ya trabajó con él brevemente en Girona. Para el Barça, su salida aliviaría una portería saturada y permitiría reducir parte de una ficha elevada hasta 2028.
Flick no quiere prolongar un problema sin solución
El técnico alemán valora la trayectoria de Ter Stegen como culé, pero entiende que mantenerlo en la plantilla solo generaría tensión. Después de una temporada marcada por las lesiones, el guardameta necesita jugar con regularidad para demostrar que puede volver a su mejor nivel. En Barcelona, esa oportunidad no existe porque la jerarquía ya está definida antes de comenzar la pretemporada.
Flick tampoco quiere repetir una situación incómoda dentro del vestuario. Tener a un futbolista de tanto peso como tercer portero obligaría a gestionar cada convocatoria, alimentaría el debate y dificultaría la estabilidad del grupo. Por eso considera que aceptar al Ajax no supone una derrota, sino una salida deportiva digna para recuperar confianza y mantener abierta su carrera.
El Ajax puede ofrecerle lo que el Barça ya no tiene
El equipo neerlandés necesita experiencia bajo palos y Míchel ha impulsado la operación. Ter Stegen podría llegar como titular, asumir liderazgo y competir en un entorno con menos presión inmediata. La cesión también permitiría aplazar cualquier decisión definitiva sobre su último año de contrato, porque regresaría en 2027 con una temporada todavía pendiente.
La realidad es que Ter Stegen no ha anunciado públicamente que acepte la propuesta, pero su margen de maniobra se reduce. El Barça no cuenta con él, Flick no puede prometerle partidos y el Ajax le ofrece una salida concreta. Por el bien del club, del vestuario y del propio portero, el entrenador considera que lo más razonable es aceptar ahora, marcharse cedido y no volver a una plantilla donde su etapa deportiva parece terminada.
