El fútbol no siempre da segundas oportunidades, pero hay decisiones que se cuestionan muy rápido. Es lo que le está ocurriendo a Dro. Apenas tres meses después de dejar el Barça para fichar por el PSG, el jugador ya se habría comenzado a arrepentir de su salida y habría empezado a mover ficha para intentar volver. Y es que según cuentan, estaría tratando de convencer a todos los implicados para que le acepten el regreso a casa.
La salida del futbolista estuvo marcada por la idea de ganar protagonismo en un nuevo equipo. Dro entendía que en el Barça no tenía el espacio suficiente para crecer y decidió apostar por un cambio de aires que, en teoría, le permitiría tener más minutos y un rol más importante. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta a lo que esperaba y en el PSG tampoco es un habitual en el once.
Un escenario que no ha cambiado
En el PSG, el jugador se ha encontrado con una situación que le resulta demasiado familiar. La competencia sigue siendo sumamente alta y su presencia en el once no está garantizada ni mucho menos. Aunque ha tenido algún momento puntual, como su reciente gol, no ha logrado consolidarse como titular ni sentirse importante dentro del equipo como esperaba.

Y es que el problema no es solo de minutos, sino de sensaciones. Dro siente que sigue siendo un jugador secundario, lejos del protagonismo que le prometieron en el momento de su fichaje. Esta falta de continuidad ha generado dudas en un periodo muy corto de tiempo y cree que en el Barça sí que podría haber jugado más.
Pedri, clave en el intento de regreso
Ante esta situación, el jugador habría recurrido a Pedri. Ambos mantienen una relación cercana desde su etapa en el Barça, y el centrocampista conoce bien su forma de pensar y su situación actual. Dro sabe que en el canario tiene un buen contacto para tratar de solventar lo que hizo en invierno. Sin embargo parece una tarea muy complicada.
La realidad es que el Barça no tenía previsto este escenario. De este modo, cualquier posible regreso dependerá de muchos factores, como la planificación deportiva, la situación económica y la voluntad del propio club. Lo que sí parece claro es que Dro ya ha entendido que su decisión no ha tenido el resultado esperado, y ahora busca una vía para corregirla antes de que sea demasiado tarde.