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El fichaje de Julián Álvarez está prácticamente descartado, pero el FC Barcelona no da por terminado su mercado. Deco mantiene abiertas otras operaciones. Pero las miradas no están puestas solo en el ataque. También se estudian opciones para la portería. Y ahí reaparece Álex Remiro, un objetivo que supone un golpe para la Real Sociedad. El director deportivo azulgrana ya trabaja para acercarlo al Camp Nou este verano.

Remiro lleva tiempo dentro de los informes azulgranas. Su experiencia en Primera, la regularidad mostrada en San Sebastián y su presencia en la selección española encajan con las exigencias del Barça. Puede asumir presión, competir desde el primer día y responder en encuentros de máxima dificultad.

Alex Remiro Real Sociedad

Deco busca competencia para la portería

El planteamiento no consiste en contratar a un suplente conformista como lo es Wojciech Szczęsny. Deco quiere un portero capaz de discutir minutos a Joan García. La competencia permitiría repartir esfuerzos y proteger al equipo ante lesiones, sanciones o bajadas de rendimiento. Para Remiro, significaría luchar por LaLiga, la Champions y todos los títulos, aunque sin disponer inicialmente de una titularidad garantizada.

La situación contractual explica por qué el movimiento cobra fuerza ahora. El guardameta tiene contrato con la Real hasta el 30 de junio de 2027. Entrará pronto en el último año de su vínculo. El club vasco conserva el control este verano, pero su margen negociador disminuirá conforme avance el calendario si no consigue ampliar el acuerdo.

La operación podría rondar los 11 millones de euros

Varias informaciones sitúan una posible venta alrededor de 10 millones de euros. La cifra encaja con la estrategia azulgrana de incorporar experiencia sin realizar una inversión desproporcionada. Para el Barcelona sería una oportunidad asumible. Para la Real supone una cantidad modesta por uno de sus jugadores importantes, aunque evita afrontar una salida posterior sin ingreso alguno.

EuropaPress Álex Remiro

El dilema ahora está en Anoeta. Vender ahora permite ingresar dinero y preparar el relevo con tiempo. Mantenerlo ofrece seguridad deportiva durante otra campaña, pero aumenta el riesgo de perderlo en 2027.

Deco juega con ese factor temporal. Puede esperar mientras la presión contractual aumenta. La Real, por su parte, intentará elevar el precio o convencer al portero para renovar. La voluntad del futbolista será decisiva. Si muestra interés firme por el Barça y evita ampliar su contrato, la posición donostiarra quedará mucho más debilitada durante las negociaciones.