A nadie se le escapa que Pablo Paéz ‘Gavi’ es uno de los grandes protegidos de Luis de la Fuente. Siempre que ha sido preguntado por el joven futbolista, ha hablado maravillas de él, y le ha demostrado una gran confianza, incluyéndolo en su lista para el Mundial, cuando ha estado de baja durante muchos meses, sin poder jugar en más de la mitad de la temporada. Y en el debut en el Mundial, contra Cabo Verde, fue la gran sorpresa en el once inicial.
Ocupó la banda izquierda del ataque, antes que compañeros como Nico Williams, Víctor Muñoz, Dani Olmo o Yéremi Pino, un experimento que dio un resultado desastroso. ‘La Roja’ no pudo romper la igualdad en el marcador, y tan solo pudo conseguir un punto frente a uno de los combinados más débiles del torneo, mientras que el partido del jugador del Barça fue muy discreto, pasando totalmente desapercibido cuando estuvo en el terreno de juego.

Los críticos no han tardado en aprovechar la oportunidad para cuestionar las decisiones y los planteamientos del seleccionador, y también para atacar al ex del Betis. Y en ‘The Sun’ afirman que dentro del vestuario de España también existe mucha disconformidad por el trato de favor que ha recibido el sevillano, ya que opinan que no estaba preparado ni había hecho los méritos necesarios para aparecer como titular en el primer choque de la Copa del Mundo.
Acusan a Gavi de ser el ‘niño mimado’ del entrenador de La Rioja, quien busca cualquier excusa para colocarlo como titular, aunque sea fuera de su demarcación natural. Y tienen claro que no puede volver a jugar en esa posición, donde no aporta absolutamente nada. Si aparece en el campo, tiene que ser para ocupar la medular, que es donde mejor rinde, aunque en esa zona hay muchos competidores, que le ponen las cosas difíciles.
De modo que si De la Fuente no encuentra sitio para el ganador del Golden Boy y del Trofeo Kopa en el año 2022, sus propios compañeros esperan que no haga inventos ni intente introducirlo en el dibujo a la fuerza.
Gavi desperdicia su oportunidad para reivindicarse
Para Gavi era una oportunidad magnífica para reivindicarse, y hacer cambiar de opinión a la gente que señalaba que no se merecía estar entre los 26 elegidos para disputar el Mundial.
De la Fuente quiso premiarle, pero lejos de aprovecharla, lo único que logró fue dar razones a los críticos del futbolista del Barça, quien fue uno de los futbolistas que mostraron una imagen más pobre.