Hans-Dieter Flick espera que pronto se puedan recuperar todos los efectivos que actualmente están lesionados. Y por suerte, Anssumane Fati ya está nuevamente disponible, si bien todavía habrá que esperar un poco más para ver otra vez a Frenkie de Jong y a Pablo Paéz ‘Gavi’ sobre el terreno de juego. Pero el gran problema que existe en el Barça en estos momentos se encuentra en el eje de la retaguardia, debido a las ausencias de Andreas Christensen y de Ronald Araújo.
Y no podrán reaparecer hasta el mes de enero, debido a que ni siquiera fueron inscritos. Esto ha hecho que el técnico alemán tenga que hacer experimentos, y contra el Villarreal apostó por el joven Sergi Domínguez, que no tiene prácticamente experiencia en la élite. Y a su lado se encontraba un Íñigo Martínez que es el gran señalado por ‘Hansi’, ya que no confía en sus habilidades, y simplemente tiene minutos porque no hay más alternativas.

Aunque de momento ha jugado absolutamente todo, esto no quiere decir que el internacional español esté convenciendo al mánager de 59 años. De hecho, en verano recomendó a Joan Laporta y a Deco que le encontraran un comprador, y antes prefería quedarse con Eric García o con Mikayil Faye. Pero no recibieron ninguna propuesta interesante por el ‘5’, que se tuvo que quedar en el Camp Nou, si bien su futuro está totalmente decidido.
Cuando se recuperen Araújo y Christensen, el ex del Athletic Club de Bilbao y de la Real Sociedad quedará relegado totalmente al ostracismo. No se ha consolidado en el Barça, y ha seguido dejando muchas dudas, completando actuaciones realmente nefastas, como en la derrota frente al AS Mónaco. Flick no tiene dudas de que lo mejor que pueden hacer es desprenderse del experimentado defensor, y a ser posible, en el mercado invernal.
Finaliza contrato en el mes de junio, y antes que permitir que haga las maletas sin dejar ni un solo euro como compensación, es preferible que puedan recaudar dinero, por poco que sea.
El Barça tasa a Íñigo en unos cuatro millones de euros
Para sentarse a negociar, Laporta y Deco están dispuestos a estudiar las propuestas que se aproximen a los cuatro millones de euros, y esperan que algún club se interese por la situación de Íñigo.
No hay que olvidar que aterrizó totalmente libre hace poco más de un año, y por lo tanto sería un negocio redondo para el Barça.