El conmemorativo símbolo del poppy ha sido el motivo de una severa sanción de la FIFA contra las naciones de Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte. Durante la última ronda de calificación para el Mundial de Rusia 2018, los cuatro países británicos lucieron un brazalete con el símbolo que recordaba el día del armisticio de la I Guerra Mundial (11 de noviembre de 1918). Igual que en el caso de las estelades con la UEFA, el problema era por la exhibición de símbolos políticos y haberlo hecho sin autorización.
Las sanciones oscilan entre los 5.000 y los 45.000 francos suizos. La federación más afectada es la de Inglaterra con 45.000 francos de multa por la exhibición por parte de la misma federación, integrantes de la selección y espectadores ingleses de símbolos de contenido político, además de varios casos de conducta antideportiva e incidentes.
Con respecto a las otras tres selecciones, la sigue Escocia que tendrá que abonar una multa de 20.000 francos suizos por la misma muestra del símbolo no permitido y por mala conducta de los seguidores. Gales e Irlanda del Norte tendrán que pagar también 20.000 francos suizos por la exhibición de símbolos políticos sin autorización.
Como las estelades de la UEFA, mismos motivos para la FIFA
"No se pretende juzgar o cuestionar determinadas conmemoraciones; el significado se respeta plenamente en los respectivos países y cada uno de ellos con su propia historia y pasado", asegura Claudio Sulser, presidente de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Y si es por su significado, la FIFA se escuda en las normas del código disciplinario del organismo: "Sin embargo, teniendo en cuenta que la aplicación de las normas tiene que ser neutral y justa para todas las 211 federaciones miembro, está estrictamente prohibida la exhibición, entre otros, de cualquier tipo de símbolos políticos o religiosos. En los estadios y los terrenos de juego, sólo hay cabida para el deporte, y nada más".
El motivo de fondo, por lo tanto, no difiere tanto de las medidas adoptadas por la UEFA cuando en varias ocasiones ha abierto expediente sancionador al Barça. Uno de los principales problemas del fútbol es la incapacidad de sus grandes instituciones de aceptar que la política siempre ha tenido un papel muy importante.