La temporada de Fórmula 1 ha empezado de la peor manera posible para Fernando Alonso y Aston Martin. El Gran Premio de Australia dejó una imagen muy preocupante del equipo británico, que llegó con un coche sin ritmo, problemas de rendimiento y un abandono que confirmó que el inicio del campeonato está muy lejos de lo que esperaban en Silverstone, donde meses atrás auguraban un coche para competir por podios.
El monoplaza se mostró incapaz de competir en condiciones normales durante la carrera. Desde los tests de Bahrein se sabía que el monoplaza no está para competir por nada, casi ni para salir a pista. Y como se auguraba, la carrera de Fernando llegó a su final en la vuelta 38.
Un inicio de temporada muy preocupante
El rendimiento del coche en Australia confirmó las dudas que ya existían durante la pretemporada. El Aston Martin no solo estaba lejos de los equipos punteros, sino que tampoco tenía ritmo para luchar con normalidad en la zona media de la parrilla. El motor de Honda, que debía ser uno de los puntos fuertes del proyecto, tampoco respondió como se esperaba. De hehco, es el foco de los problemas. De este modo, los problemas de fiabilidad y rendimiento terminaron obligando al asturiano a abandonar una carrera que ya se presentaba complicada desde el principio.

Dentro del equipo saben que el inicio de temporada ha sido un golpe muy duro para la credibilidad de Aston Martin, especialmente después de las grandes expectativas que existían para este año.
Alonso quiere garantías para seguir
Ante esta dura realidad, Aston Martin quiere mantener a Fernando Alonso dentro del proyecto también en 2027. El equipo considera que el asturiano sigue siendo una pieza clave tanto dentro como fuera de la pista. Sin embargo, el piloto español tiene claro que su continuidad no dependerá únicamente del dinero. Alonso no está en la Fórmula 1 para firmar contratos millonarios, sino para intentar ganar carreras y luchar por el campeonato.
Por eso, antes de plantearse seguir en el equipo, el asturiano quiere ver un cambio real en el rendimiento del coche. Si Aston Martin no consigue dar un salto importante en competitividad, será difícil convencer al piloto de que el proyecto tiene futuro. El objetivo de Alonso sigue siendo el mismo de siempre, quiere luchar por ese tercer título mundial. Y para ello necesita algo más que una lluvia de millones. Necesita un coche capaz de competir de verdad en la parrilla.