La planificación de la selección española de cara al Mundial de 2026 empieza a dejar señales claras y no todas son positivas para todos los jugadores. En este sentido, Fermín López ya es consciente de que su presencia en la gran cita está seriamente comprometida a las jerarquís marcadas por el seleccionador nacional. No por falta de nivel, sino por una cuestión táctica que condiciona directamente su rol dentro del equipo en los grandes partidos.
El mediapunta del Barça ha entendido cual es su posición natural dentro del esquema de Luis de la Fuente, pero también que los que ocupan ese espacio parten con ventaja. La competencia no solo es alta, sino que responde a perfiles que el seleccionador considera más encajados en su idea de juego actual y con los que no puede convivir sobre el terreno de juego en condiciones habituales.
Olmo y Merino le cierran el paso en el once
De este modo, el principal problema para Fermín es la presencia de jugadores como Dani Olmo y Mikel Merino. Ambos parten con ventaja en la rotación y son considerados piezas importantes dentro del sistema del seleccionador nacional. Su capacidad para interpretar el juego, asociarse y ocupar espacios entre líneas los convierte en perfiles prioritarios y a los dará más minutos en su puesto.

Y es que Luis de la Fuente tiene muy definido como quiere construir su mediapunta. En ese contexto, Fermín no termina de encajar como complemento de estos jugadores, lo que limita sus opciones de coincidir en el campo y reduce su peso dentro de los partidos, a los que suele acabar entrando de revulsivo y no de inicio como le gustaría.
Una incompatibilidad que marca su futuro
La realidad es que no se trata de una cuestión de rendimiento como tal, sino de encaje táctico. Fermín puede ofrecer cosas distintas, pero el seleccionador prioriza la continuidad de un modelo que ya tiene piezas consolidadas antes que hacer cualquier tipo de experimento. Esto deja al jugador en una posición complicada de cara a ganarse un sitio en el once inicial.
Además, con el Mundial en el horizonte, las oportunidades serán cada vez más limitadas ya que el tiempo para probar cosas se acaba. Así pues, el futbolista sabe que deberá hacer algo diferencial para cambiar el escenario, porque a día de hoy la incompatibilidad con Dani Olmo y Mikel Merino dentro de la Roja le aleja de una convocatoria que, ahora mismo, parece cuesta arriba.