Fede Valverde volvió a jugar en una posición más atrasada de la que le gustaría. La baja de Aurelien Tchouaméni hizo que José Mourinho de nuevo tuviera que experimentar, y se decantó por el capitán del Real Madrid para jugar como pivote defensivo, una demarcación en la cual no tiene tanta libertad para llegar al área rival, y donde tampoco puede intervenir tanto en el juego. Además, no se entendió con su compañero en la sala de máquinas.
Porque, por segundo partido consecutivo, Bernardo Silva fue quien le acompañó, asumiendo la responsabilidad de tener que organizar el juego colectivo. Un rol que no es desconocido para él, ya que es donde jugó con más frecuencia durante la anterior campaña en el Manchester City. Sin embargo, pasó totalmente desapercibido, y fue incapaz de ejercer el papel que en su momento tenían Luka Modric o Toni Kroos, a los cuales aún se echa de menos.

El internacional portugués fue una de las pocas notas negativas que dejó la goleada contra la Real Sociedad, y evidenció que está lejos de su mejor versión. Quizás todavía necesita un poco más de paciencia para adaptarse al 100% a La Liga EA Sports, o no está en buenas condiciones físicas después de haber disputado el Mundial, pero hay gente que sospecha que ya ha entrado en un periodo de declive, pues no hay que olvidar que tiene 32 años.
De momento, la única realidad es que en el Santiago Bernabéu esperaban que el ex del AS Mónaco o del Benfica fuera una solución a los problemas de creatividad que existen, y que no está cumpliendo con las expectativas que generó cuando fue anunciado. Es cierto que deja algunos detalles interesantes de la inmensa calidad individual que atesora, pero esto no es suficiente, y se le exige mucho más, como explican en ‘A Bola’.
Y el primero que ha asegurado que no está cómodo jugando a su lado, según explican en el citado medio, es Valverde, que prefiere tener a alguien de un perfil más conservador.
Bernardo, una apuesta personal de Mourinho
Habrá que ver si estas quejas implican que Bernardo pierde protagonismo en las alineaciones del Madrid próximamente. Pero no hay que olvidar que fue una apuesta personal de Mourinho, que pidió su fichaje poco después de regresar al banquillo, y obligó a llegar a un acuerdo para evitar que acabara en el Barça o en el Atlético de Madrid.