El Real Madrid ya empieza a asumir una de las primeras salidas del verano. A falta de la firma definitiva, David Alaba se prepara para cerrar de forma definitiva su etapa en el club blanco, y Thibaut Courtois, como uno de los capitanes del vestuario, ya gestiona lo que será una despedida importante dentro del equipo.
La realidad es que el contrato del defensor austriaco finaliza el próximo 30 de junio y, salvo giro inesperado, no habrá renovación que amplíe el paso de Alaba por Chamartín. El club considera que su ciclo está terminado, especialmente después de varias temporadas marcadas por problemas físicos que han condicionado su rendimiento y continuidad.
Un final marcado por las lesiones
Y es que Alaba llegó en 2021 como uno de los grandes refuerzos del proyecto. Durante sus primeras temporadas fue un jugador clave, aportando experiencia, liderazgo y polivalencia en la defensa.

De este modo, su rendimiento inicial justificó plenamente la apuesta del club. Sin embargo, las lesiones, algunas de gran gravedad, han cambiado por completo su situación. En los últimos cursos, su presencia en el equipo ha sido cada vez más residual, hasta quedar fuera de la rotación habitual. La realidad es que, en el nivel de exigencia del Real Madrid, la falta de continuidad y ritmo competitivo ha pesado más que su experiencia y por este motivo se da por acabada su etapa.
Italia aparece como el destino del central
La realidad es que el futuro de Alaba apunta a Italia. Su representante, Pini Zahavi, ha sido visto recientemente en Milán manteniendo reuniones con varios clubes interesados en hacerse con sus servicios.
Así pues, el mercado italiano se perfila como una opción viable para relanzar su carrera en un entorno competitivo pero con menos exigencia física que LaLiga. De este modo, el Real Madrid se prepara para una despedida inevitable. Courtois, como líder del vestuario, ya asume ese proceso interno, mientras el club cierra una etapa con un jugador que fue importante, pero que no ha podido sostener su protagonismo en el tiempo. Un adiós que marca el inicio de los movimientos del verano en el Santiago Bernabéu.