Está muy dolido con Hansi Flick, lo acusa de romper el pacto con el último fichaje del Barça

Roony Bardghji atraviesa uno de sus momentos más delicados desde que llegó al Barça. El extremo sueco aterrizó como una apuesta de futuro y esperaba que su segunda temporada sirviera para empezar a tener minutos de la mano de Hansi Flick. Sin embargo, la planificación ha cambiado y el jugador siente que aquel camino que le habían planteado ya no existe dentro del primer equipo.

La llegada de Jesse Bisiwu ha terminado de encender todas las alarmas. El joven belga, de 18 años, está llamado a ocupar ese espacio de promesa que Bardghji esperaba conservar. Para el sueco, este movimiento demuestra que el club ha decidido apostar por otro perfil joven antes de comprobar hasta dónde podía llegar él con continuidad y confianza.

Bardghji siente que Flick ha cambiado el plan

Bardghji entendía que la competencia sería enorme, especialmente con Lamine Yamal, Raphinha y los nuevos refuerzos ofensivos, pero esperaba disponer de oportunidades suficientes para demostrar su nivel. Su entorno considera que el pacto inicial pasaba por crecer progresivamente dentro del Barça, alternando minutos y aprovechando partidos donde Flick pudiera rotar a sus principales atacantes.

Bisiwu Bruges
Bisiwu Bruges

Ahora la lectura es completamente distinta. Bisiwu llega como una inversión de futuro y su incorporación supone otra barrera directa para Bardghji. Flick ya le había advertido de que tendría complicado jugar con regularidad y el nuevo fichaje confirma que esa situación difícilmente cambiará. El sueco está decepcionado porque entiende que su margen desaparece antes de haber tenido una oportunidad continuada.

La salida empieza a ser la única solución

El Barça todavía valora el talento de Bardghji y no quiere desprenderse de él de cualquier manera. Precisamente por eso se estudian fórmulas que permitan al jugador encontrar minutos sin perder completamente el control sobre su futuro. Una cesión o un traspaso con mecanismos de recompra permitirían que continuara desarrollándose lejos del Camp Nou.

Pero emocionalmente la situación ha cambiado. Bardghji confiaba en que Flick le abriera espacio y ahora interpreta la llegada de Bisiwu como una señal definitiva. El entrenador ha priorizado otra apuesta joven y el sueco siente que el plan prometido se ha roto. Con varios clubes pendientes de él, empieza a asumir que la mejor respuesta es marcharse, jugar con continuidad y demostrar fuera del Barça que merecía la confianza que esperaba recibir dentro.