El Espanyol ha caído contra el Alavés en el RCDE Stadium (1-2) y la dinámica empieza a generar preocupación. Los pericos se han adelantado con un gol de Roberto, pero a partir de aquí todo ha ido a peor. Primero Blanco y después Boyé han dado la vuelta al marcador y han firmado la tercera derrota consecutiva del equipo de Manolo González. Hablar de crisis quizás sería excesivo, pero los blanquiazules ya acumulan cuatro derrotas y un empate en este 2026. Todo lo que hasta hace poco funcionaba, ahora empieza a tambalearse.

Del gol de Roberto a la respuesta de Blanco

El Espanyol llegaba a este partido necesitado de puntos. No por su posición en la clasificación, sino por la mala dinámica que atravesaba. Cuatro partidos consecutivos sin ganar o, dicho de otra manera, aún no lo había hecho en este 2026. Y enfrente, el Alavés en el RCDE Stadium se presentaba como una excelente oportunidad, ante uno de los peores equipos visitantes de la Liga. Los blanquiazules han comenzado sin excelencia en el juego, pero con el ímpetu, las ganas y el orden que los han situado quintos en la clasificación. Sin regalar ningún esfuerzo. Al minuto 15 ha llegado la recompensa: un centro muy bueno de Carlos Romero que Roberto ha enviado al fondo de la red (1-0). El delantero necesitaba este gol después de seis partidos sin ver portería y lo ha celebrado con rabia.

Roberto gol Espanyol Alabes / Foto: EFE
Roberto celebrando su gol contra el Alavés / Foto: EFE

A partir de aquí, sin embargo, el Espanyol no ha podido mantener el nivel. Ni tampoco someter a un Alavés valiente y con la voluntad necesaria para hacer daño. Y vaya si lo ha hecho. Poco más de diez minutos después del gol perico, Antonio Blanco ha empatado con un disparo con la izquierda que ha tenido un poco de fortuna (1-1). El partido ha cambiado. El Alavés ha empezado a ganar las segundas jugadas y a dominar el juego, aunque sin materializarlo en llegadas claras. Poca clarividencia ofensiva en ambos equipos.

Lucas Boyé castiga y marca el gol de la victoria

La segunda parte ha seguido la misma dinámica. El Espanyol, ordenado atrás, pero incapaz de construir sus ataques, y el Alavés, con dominio y posesión, pero en zonas estériles. Los pericos han intentado crecer en algunos momentos, pero sin la precisión necesaria para hacer daño de verdad. Y quien sí lo ha hecho ha sido el Alavés. Primero, en el minuto 63, Yusi ha fallado un mano a mano ante Dmitrovic. Poco después, Guevara ha enviado el balón al palo. Y finalmente ha llegado el premio. En el minuto 71, Lucas Boyé ha adelantado a los visitantes aprovechando un regalo de Toni Martínez (1-2). Incredulidad de Manolo González desde el banquillo. Todo lo que salía durante la primera vuelta no está saliendo en este 2026.

Manolo González Espanyol / Foto: EFE
Manolo González pidiendo calma durante el Espanyol - Alavés / Foto: EFE

El Espanyol necesitaba entonces meter una marcha más. No en intensidad ni en ganas, que no le han faltado, sino en juego. Lo ha intentado hasta el final y, en el minuto 83, Kike García ha marcado de cabeza lo que parecía el gol del empate. La alegría, sin embargo, ha durado muy poco. El asistente ha levantado la bandera y la acción ha sido invalidada por fuera de juego, bastante ajustado. Tampoco aquí los pericos han tenido fortuna. De esta manera, ha acabado el partido. Nueva derrota de los catalanes que no levantan cabeza en este 2026.