En MotoGP ya se empieza a dibujar el futuro a medio plazo, y Ducati no quiere quedarse atrás a la hora de confeccionar su alineación futura. La marca italiana trabaja en silencio para asegurar el relevo generacional en su estructura, consciente de que la etapa del mejor Marc Márquez no será eterna. En ese contexto, hay un nombre que ha pasado a ser prioritario en los despachos de Borgo Panigale.
La realidad es que ese piloto es Marco Bezzecchi. El italiano, que está firmando una temporada de muy alto nivel, se mantiene como uno de los referentes del campeonato y por ello se ha convertido en el gran objetivo de Ducati para el ciclo que se abriría a partir de 2027 o 2028. Su rendimiento, regularidad y margen de crecimiento lo sitúan como el candidato ideal para liderar el proyecto en el futuro.
Valentino Rossi es una pieza clave en la operación
Y es que en esta negociación aparece una figura determinante como lo es la de Valentino Rossi. El histórico piloto italiano mantiene una relación estrecha con Bezzecchi y podría jugar un papel fundamental para acercar posturas entre ambas partes.

De este modo, Ducati confía en que la influencia de Rossi sea decisiva para convencer al piloto. Su respaldo no solo tiene peso deportivo, sino también simbólico dentro del paddock, lo que refuerza la candidatura del italiano como pieza clave del proyecto. Además de ser la mejor arma para frenar a Marc.
Aprilia, en una clara desventaja
La realidad es que Aprilia también está en la ecuación, pero parte con desventaja. Ducati es consciente de que su capacidad económica y su actual competitividad le permiten presentar una oferta difícil de igualar.
Así pues, el plan está claro: anticiparse al mercado y asegurar el fichaje antes de que la competencia reaccione. Bezzecchi representa el futuro, y Ducati no quiere dejar escapar la oportunidad de convertirlo en su nuevo líder. De modo que las negociaciones ya están en marcha y el escenario empieza a definirse. Con Rossi como aliado y una oferta potente sobre la mesa, Ducati avanza para asegurar el relevo de Márquez en una operación que puede marcar el futuro de MotoGP.