Hansi Flick salió del Martínez Valero con una victoria contundente, pero también con una duda importante en defensa. Andreas Christensen fue titular ante el Elche y completó un partido correcto, sin errores graves, aunque no transmitió la autoridad que el técnico esperaba de quien debía convertirse en el socio estable de Pau Cubarsí. Para Flick, cumplir no basta cuando se aspira a dominar Europa.
El alemán había confiado en que el danés pudiera recuperar su mejor versión después de una temporada irregular y marcada por problemas físicos. Su experiencia, lectura defensiva y salida de balón parecían suficientes para acompañar a Cubarsí, pero el partido volvió a dejar una sensación algo fría. Christensen estuvo ordenado, aunque algo plano y sin imponer jerarquía en los duelos ni en la construcción desde atrás.
Flick esperaba mucho más de Christensen
La exigencia de Flick con sus centrales va más allá de defender correctamente. Necesita futbolistas capaces de sostener una línea muy adelantada, anticipar lejos del área y superar la primera presión rival mediante pases verticales. Christensen cumple muchas de esas tareas, pero no siempre con la agresividad ni la continuidad que el entrenador considera indispensables para un titular del Barça.
Cubarsí necesita precisamente un compañero que complemente sus virtudes. El canterano ya asume buena parte de la salida, arriesga con balón y corrige metros a campo abierto. Colocar a su lado otro central que no aporte contundencia diferencial puede aumentar la exposición. Flick empieza a pensar que el danés es una pieza útil de rotación, pero no necesariamente el defensa sobre el que construir la pareja principal.
El Barça vuelve a mirar el mercado
La conclusión obliga a Deco a mantener abierta la búsqueda de un central. El Barça lleva meses estudiando perfiles como Laporte, Bastoni o Cristian Romero, aunque cada operación presenta dificultades económicas importantes. Flick quería evitar otro gasto si Christensen respondía, pero ahora entiende que confiar únicamente en la plantilla actual puede ser insuficiente durante una temporada larga y exigente.
El partido contra el Elche no condena por sí solo a Christensen, pero sí confirma que debe elevar mucho su nivel para conservar la titularidad. Flick esperaba recuperar al central fiable y dominante que conoció en sus mejores años y, por ahora, no lo ha encontrado. Cubarsí necesita un socio que le dé seguridad, corrija sus riesgos y permita al Barça defender muchos metros a la espalda. Si el danés no ofrece ese salto rápidamente, el técnico pedirá otra solución y asumirá que su apuesta inicial fue equivocada.
