Después de la última venta, el vestuario del Barça sospecha que Flick ha roto con su primera promesa

Después de la última venta, el vestuario del Barça empieza a preguntarse si Hansi Flick mantiene intacta una de las grandes promesas con las que llegó al banquillo: apostar por La Masia. La salida de jóvenes, la pérdida de espacio de varios canteranos y la llegada de futbolistas consolidados han generado una sensación nueva dentro del grupo.

Jan Virgili ya salió, Jofre Torrents también dejó el club y Marc Casadó tiene la puerta abierta después de comprobar que sus minutos serán más que escasos. A eso se suma el fichaje de João Cancelo, que amenaza directamente la titularidad de Alejandro Balde, y la posibilidad de incorporar a Rodri para un centro del campo donde Marc Bernal esperaba consolidarse definitivamente.

La cantera empieza a perder espacio

Flick siempre ha defendido que el talento joven tendrá oportunidades si demuestra nivel, pero el contexto ha cambiado. El Barça vuelve a competir por todos los títulos y el técnico reclama jugadores de primer nivel mundial. Esa exigencia explica que priorice experiencia en determinadas posiciones, aunque dentro del vestuario algunos interpretan que la paciencia con los jóvenes se ha reducido considerablemente respecto a su llegada.

Marc Casadó entrenament FC Barcelona
Marc Casadó entrenament FC Barcelona

Casadó es el caso que más inquietud genera. El centrocampista apareció con fuerza, respondió cuando fue necesario y llegó a ser internacional, pero ahora parte por detrás de prácticamente todos. Si finalmente sale y Rodri aterriza, Bernal también tendría delante a uno de los mejores pivotes del mundo, reduciendo las posibilidades de que complete el salto definitivo.

Cancelo y Rodri cambian el mensaje

La llegada de Cancelo también afecta a Balde. El lateral creció en La Masia y esperaba recuperar jerarquía después de una temporada irregular, pero Flick pidió expresamente al portugués. Su capacidad para jugar en ambos costados y aparecer por dentro le concede ventaja táctica, aunque implica que otro futbolista formado en casa deberá pelear por minutos que antes parecían suyos.

En el vestuario nadie acusa abiertamente a Flick de abandonar la cantera. Cubarsí, Lamine Yamal, Gavi o Bernal siguen formando parte del proyecto y el técnico ha dado oportunidades a jóvenes durante la pretemporada. Sin embargo, las últimas decisiones alimentan una sospecha: cuando debe elegir entre desarrollar talento o incorporar rendimiento inmediato, ya no siempre escoge La Masia. La venta de Casadó sería otro símbolo, y un fichaje como Rodri reforzaría todavía más esa percepción. Flick llegó prometiendo valentía con el filial; ahora deberá demostrar que aquella apuesta sigue siendo estructural y no únicamente una necesidad de sus primeros meses durante esta nueva temporada.