El Barça afronta un nuevo dilema en su planificación deportiva de la próxima temporada. En este sentido, uno de los nombres señalados es el de Ferran Torres, cuyo futuro parece cada vez más lejos del Camp Nou. Lo que hace apenas unos meses podía convertirse en una operación millonaria, ahora apunta a una salida muy por debajo de su valor.

Y es que, según informaciones procedentes de Inglaterra, el Newcastle United llegó a poner sobre la mesa una oferta cercana a los 30 millones de euros el pasado verano. Una cifra que el Barça decidió rechazar con la intención de mantener al jugador y apostar por su rendimiento.

Un contrato que cambia el escenario

La situación ha dado un giro importante. Ferran entra en su último año de contrato, lo que reduce drásticamente su valor de mercado y limita el margen de maniobra del club. En este contexto, la posibilidad de una salida a bajo coste empieza a ganar fuerza.

Ferran Torres Racing Santander Barça Europa Press
Ferran Torres Racing Santander Barça Europa Press

La realidad es que el Barça no quiere repetir errores del pasado y arriesgarse a perder al jugador sin obtener ningún ingreso a cambio. Por ello, la opción de aceptar una oferta más baja en verano se contempla como una solución lógica. Además, el propio rol del delantero ha ido perdiendo peso dentro del equipo, lo que refuerza la idea de un cambio de rumbo en su carrera.

Flick da luz verde a su salida

En este escenario, Hansi Flick ya habría asumido que la salida de Ferran es una posibilidad real y que se debe tener muy en cuenta. El técnico entiende que todo dependerá de los movimientos que haga el club en el mercado de fichajes. Y es que si llega un nuevo delantero para reforzar la plantilla, el camino quedaría prácticamente despejado para la marcha del valenciano. Flick prioriza el equilibrio del equipo y la competencia en ataque, y no pondrá obstáculos si el club decide vender.

La realidad es que la situación contractual y deportiva de Ferran ha cambiado por completo en pocos meses. De ser una pieza con mercado a convertirse en una salida casi obligada. Así pues, el verano se presenta decisivo. El Barça deberá elegir entre ingresar una cantidad reducida ahora o arriesgarse a perder al jugador sin retorno económico en el futuro.