El partido del Barça ante el Osasuna ha dejado consecuencias en la planificación deportiva del conjunto blaugrana. Más allá del resultado, el rendimiento de algunos jugadores ha generado importantes dudas internas en can Barça, y una decisión empieza a tomar forma, ya que la salida de Alejandro Balde se enfría.

Y es que el foco ha estado sobre la figura de Joao Cancelo. El lateral portugués, que venía siendo uno de los más destacados en las últimas semanas, firmó un partido muy por debajo de su nivel habitual en Pamplona. Una actuación que ha encendido las alarmas en el club, donde entienden que el luso tiene unas carencias que deben ser tapadas.

Cancelo falla y deja dudas en defensa

El encuentro dejó en evidencia las lagunas defensivas de Cancelo. En la primera mitad, no logró generar peligro por banda como acostumbra, sin esos desbordes que le convierten en un recurso ofensivo clave para el Barça. Pero el problema no fue solo en ataque, donde se puede tener un día malo. En defensa, volvió a mostrar sus carencias habituales. Y es que su banda fue una vía de escape para los atacantes rojillos.

Joao Cancelo Barca

La realidad es que su rendimiento fue demasiado bajo, especialmente en un momento donde se le exige algo más de equilibrio entre ataque y defensa. Y ese punto es precisamente el que ha generado dudas en el cuerpo técnico.

Balde gana peso como alternativa fiable

En este escenario, la figura de Balde cobra importancia. Aunque su temporada ha sido irregular, su capacidad defensiva ofrece más garantías en determinados partidos. Es un lateral más fiable atrás, algo que el equipo puede necesitar. Hansi Flick ha tomado nota de lo ocurrido y entiende que desprenderse de Balde sin tener un recambio de garantías sería un riesgo innecesario. La planificación pasa ahora por reforzar la estabilidad defensiva, incluso si eso implica frenar salidas previstas.

De este modo, el mal partido de Cancelo ha hecho saltar alguna que otra alarma en el Barça. Lo que parecía una operación asumida empieza a replantearse desde dentro. Así pues, el Barça se encuentra ante una decisión clave a la hora de decidir si prioriza el talento ofensivo o asegura un mínimo de solidez atrás. Y tras lo visto ante Osasuna, la balanza parece inclinarse hacia lo segundo. Al menos por ahora.