El Barça empieza a construir una plantilla mucho más ambiciosa y los nombres de Anthony Gordon y Julián Álvarez marcan claramente el camino ofensivo. Hansi Flick quiere más gol, más ritmo y más amenaza arriba, pero dentro del club también hay una lectura que dice que no basta con fichar delanteros si el equipo sigue concediendo demasiado atrás. Y ahí aparece Joan Garcia como una figura clave.
Y es que el portero ya ha demostrado que puede sostener al Barça con paradas decisivas, pero el objetivo no puede ser que vuelva a salvar al equipo cada semana. Durante la temporada ha tenido que intervenir demasiado, corregir errores y mantener vivo al conjunto a base de paradas inhumanas. Por eso, después de reforzar el ataque, el Barça necesita mirar al centro de la defensa.
Gvardiol aparece como el nuevo nombre
La realidad es que la opción de Alessandro Bastoni parece cada vez más complicada. El italiano gustaba, pero la operación no termina de covencer a Flick y el Barça parece que ya ha pasado página con el nombre del italiano.

De este modo, según Sport, uno de los nombres que el club sigue ahora es el de Josko Gvardiol. El croata encaja en lo que busca Flick, ya que es un defensa de máximo nivel, con físico, capacidad para defender lejos del área, buena salida de balón y experiencia en partidos grandes. Además, su perfil tiene un valor añadido. Gvardiol puede actuar como central y también adaptarse al lateral izquierdo, algo que permitiría al equipo ganar soluciones sin tener que multiplicar fichajes.
Joan Garcia no puede salvarlo todo
Cubarsí sigue siendo una pieza fundamental del presente y del futuro. Eric Garcia también puede tener un papel importante por su lectura de juego y su polivalencia. Gerard Martín ha dado soluciones en varios contextos. Pero Flick entiende que hace falta más jerarquía para afrontar una temporada larga y exigente. El razonamiento es sencillo, porque si el Barça quiere crecer de verdad, necesita que su portero tenga menos trabajo. Joan puede ser decisivo, pero ningún proyecto grande puede vivir permanentemente de las paradas de su guardameta.
Así pues, después de Gordon y Julián Álvarez, el Barça tiene otra carpeta abierta. Lo de Bastoni se apaga y Gvardiol aparece como una alternativa de enorme nivel para proteger mejor a Joan Garcia.