Después de Gonzalo García, Arbeloa se lleva a su protegido del Real Madrid y dice será mejor que Arda Güler

Después de Gonzalo García, Álvaro Arbeloa ha vuelto a mirar hacia la cantera del Real Madrid para reforzar al Fulham. El técnico ha conseguido el fichaje de César Palacios, uno de sus protegidos durante su etapa en Valdebebas, mediante una operación de diez millones de euros por el 70% de sus derechos. El club blanco conserva el 30% restante.

Arbeloa fue decisivo para convencer al centrocampista, que también había despertado interés en España y otros campeonatos. Conoce su personalidad, su capacidad para aparecer entre líneas y su facilidad para llegar al área. Por eso considera que la Premier League puede convertirlo en una pieza mucho más importante de lo que habría sido permaneciendo sin minutos en Madrid.

Arbeloa vuelve a apostar por un talento conocido

Palacios llegó a la cantera en 2020 y creció bajo una estructura que lo llevó hasta el primer equipo. Fue una pieza destacada del Juvenil A que conquistó el triplete y después asumió responsabilidades en el Castilla. Su evolución convenció a Arbeloa, que lo utilizó en distintos roles ofensivos y siempre valoró especialmente su inteligencia para interpretar espacios.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El entrenador cree que su techo puede superar incluso al de Arda Güler si consigue continuidad. No se trata de una comparación basada únicamente en el talento técnico, donde el turco parte con ventaja, sino en su capacidad para participar en todo el frente ofensivo, atacar el área y sostener esfuerzos. En Londres tendrá minutos que en el Madrid no estaban garantizados.

El Fulham se lleva otro activo de la cantera

La operación reproduce la fórmula utilizada con Gonzalo García. El Fulham incorpora talento joven sin asumir inmediatamente el precio completo, mientras el Madrid obtiene ingresos y mantiene un porcentaje relevante de una futura venta. Arbeloa, además, construye su nuevo proyecto alrededor de futbolistas que ya conocen sus métodos, su exigencia y la intensidad que pretende imponer.

Palacios llega con una oportunidad difícil de rechazar. En el Madrid tenía por delante a Güler, Bellingham y otros jugadores consolidados, pero en el Fulham puede ganar jerarquía desde el inicio. Arbeloa está convencido de que no ha fichado un simple complemento, sino un centrocampista capaz de convertirse en una revelación de la Premier. La comparación con Güler eleva la presión, aunque también muestra la confianza absoluta del técnico. Después de llevarse a Gonzalo, vuelve a apostar por un protegido y le entrega el escenario que necesitaba para demostrar que su techo estaba muy por encima del papel secundario que le esperaba en el Real Madrid.