El triunfo del Barça ante el RCD Espanyol dejó buenas sensaciones en el vestuario del conjunto blaugrana, pero también algunas conclusiones importantes de cara a los próximos compromisos. Y una de ellas afecta directamente al centro del campo, donde hay una serie de bajas que condicionan por completo el horizonte que tiene Hansi Flick.

El técnico alemán probó a Frenkie de Jong en los minutos finales del partido, dándole alrededor de diez minutos en una posición más adelantada, después de cinco semanas de baja. Sin embargo, lo que parecía una prueba para medir su estado físico terminó confirmando las dudas con que el neerlandés aún no está listo para asumir un papel clave en un partido de máxima exigencia. Especialmente en el Metropolitano.

Flick no quiere riesgos en un partido decisivo

El técnico alemán tenía la oportunidad de evaluar de primera mano el ritmo de De Jong tras su regreso a los terrenos de juego. Pero la realidad es que el centrocampista no mostró todavía la intensidad ni la continuidad necesarias para un duelo de alto nivel.

EuropaPress 7228836 frenkie jong of fc barcelona in action during the laliga ea sports match
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Y es que el Barça tiene en el horizonte un choque crucial ante el Atlético de Madrid, con la misión de remontar en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Un partido donde no hay margen para errores ni experimentos. Hay que salir con todo. La idea inicial pasaba por que De Jong pudiera acompañar a Pedri en la sala de máquinas, pero tras lo visto en el derbi, el cuerpo técnico no lo ve preparado para asumir esa responsabilidad desde el inicio.

El centro del campo, en el punto de mira

La decisión de Flick obliga a replantear el esquema para uno de los partidos más importantes de la temporada. La prioridad es la de garantizar equilibrio, ritmo y control en el centro del campo para alcanzar una remontada complicada, pero más que posible.

De este modo, el técnico apostará por jugadores que estén al cien por cien físicamente, dejando a De Jong como una opción secundaria, posiblemente desde el banquillo. La intención es que vaya recuperando sensaciones sin precipitar su regreso. La realidad es que el Barça se juega mucho en Europa y cualquier detalle puede marcar la diferencia. Así pues, Flick ha optado por la prudencia y De Jong tendrá que esperar, mientras el equipo busca su mejor versión en un momento clave del curso.