En el Barça, las lesiones han obligado a Hansi Flick a improvisar más de lo que le gustaría con el once inicial del equipo, algo que no le está saliendo nada mal. Más allá de los resultados, el técnico alemán está redefiniendo jerarquías dentro del equipo, y una de las situaciones que empieza a generar debate está en el lateral izquierdo, que ya no es una posición cerrada.
Porque ahora hay un nombre que ha pasado de estar cuestionado a volver a escena con fuerza. Y ese es Joao Cancelo, que está haciendo unos muy buenos partidos como carrilero zurdo en el conjunto blaugrana.
Flick recupera a Cancelo y cambia el escenario
En este sentido, la primera etapa de Joao Cancelo en el Barça, bajo las órdenes de Xavi, dejó muchas dudas, especialmente en defensa durante los partidos grandes. Su rendimiento fue irregular y nunca terminó de consolidarse como una pieza indiscutible, especialmente por sus problemas en defensa. Lo que lo llevó a no seguir más allá de esa cesión.

Sin embargo, el contexto ha cambiado. Con Hansi Flick, Cancelo está encontrando un papel mucho más definido y útil dentro del equipo. El técnico alemán valora especialmente su capacidad para generar superioridades, su calidad técnica y su impacto en fase ofensiva. De este modo, Cancelo vuelve a ser un jugador importante. Y no solo eso. Empieza a ganar terreno en la lucha por un puesto en el once inicial.
Balde, en la cuerda floja
A partir de ahí, la situación de Alejandro Balde se complica. En este sentido, el lateral, que parecía tener el puesto asegurado por su proyección y continuidad, ve cómo la competencia aumenta de forma inesperada. Flick empieza a considerar que, en determinados contextos, Cancelo puede estar por delante. Especialmente en partidos donde el Barça necesita más acierto en el lateral. Es cierto que las dudas defensivas del portugués siguen ahí, pero el técnico alemán parece dispuesto a asumir ese riesgo a cambio de lo que aporta con balón.
De este modo, el equilibrio del equipo pasa a depender de qué perfil prioriza Flick en cada partido. Así pues, lo que parecía una posición definida vuelve a abrirse. Cancelo tiene una segunda oportunidad y la está aprovechando, mientras que Balde ya no es intocable. Porque en el Barça de Flick, el rendimiento inmediato pesa más que cualquier jerarquía previa.