El Girona todavía no es equipo de Europa, pero como si lo fuera. El Real Madrid se ha puesto en modo Champions y ha batido a un Girona sobresaturado de trabajo dentro de un festival goleador por parte de los dos conjuntos (6-3). Cristiano Ronaldo con un póquer ha decantado un partido que por momentos ha hecho recordar experiencias pasadas.
Stuani apuesta por la sorpresa
La victoria del Girona de ahora hace cinco meses en Montilivi ha hecho subir un punto más la exigencia del partido. El Madrid, que no quería volver a caer contra un reciente ascendido a Primera división, no ha tenido miramientos y se ha centrado en jugar un buen fútbol ante su afición.
El Madrid ha tenido momentos en que ha combinado como si quisiera imitar al Barça, pero también ha demostrado su cara más débil. Es bien cierto que ha presentado una alineación con tocadores como Kroos y Asensio y cuatro centrocampistas, pero el Girona tampoco se ha escondido de nada y ha presentado un once de garantías.
Cristiano ha empezado erigiéndose como el héroe del partido muy temprano. Once minutos ha tardado en avisar y finalmente resolver con su primer gol del partido. Pero las cosas no han acabado aquí. Sólo empezaban. El buen inicio blanco ha sido contrarrestado por la persistencia gerundense. Capaces de superar al Madrid en Montilivi, también se han visto con confianza de hacerlo en el Santiago Bernabéu. Y Stuani ha empatado a la media hora con un golazo de cabeza.
El festival se acentúa
Un Madrid tocado y que no ha acabado demasiado bien la primera mitad, ha sido otro de nuevo en la segunda. Con los mismos impulsos del inicio del partido, con buen juego y peligro constante en la portería de Bono, se ha animado a base de goles.
Los blancos sabían que combinando y siendo rápidos en ataque conseguirían hacer daño a un Girona demasiado exigido. Y Cristiano lo ha entendido a la perfección. El portugués ha marcado dos goles más en veinte minutos, para llegar al hat-trick, y ha dado una asistencia a Lucas Vázquez. Distancia insalvable de tres goles, pero todavía quedaba mucho que decir. El Girona no ha abandonado.
Con Portu, Mojica, Stuani, Granell, Pere Pons y todo un equipo queriendo demostrar de lo que son capaces, el Girona ha podido poner el miedo al cuerpo de los aficionados madridistas. Stuani ha vuelto a marcar en el minuto 68, y todavía con más de veinte minutos por delante han vuelto a tener esperanza.
Y todo el gozo en un pozo. Bale ha marcado el quinto de los blancos en los últimos minutos para deshacer las esperanzas. Pero el Girona tampoco se ha rendido y un gran Juanpe todavía ha tenido tiempo de marcar el tercer gol gerundense. Y antes de acabar ha vuelto a aparecer Cristiano Ronaldo para hacer su cuarto gol, y ahora sí, ya definitivo.
El partido se ha roto y las idas y venidas han condicionado un gran final goleador. Los blancos siguen a quince puntos del Barça y ahora sólo están en cuatro de la segunda posición. Mientras tanto, al Girona se le acaba la racha de tres victorias consecutivas, pero todavía no pierde esperanzas de acabar en Europa.
