En el Real Madrid empiezan a aparecer tensiones en la parcela defensiva del equipo, donde hasta ahora había cierta cohesión. Uno de los nombres propios de las últimas semanas es el de Dean Huijsen, cuyo rendimiento y, sobre todo, actitud sobre el terreno de juego no está convenciendo dentro del vestuario. La sensación es que el joven central juega distraído, sin la intensidad ni la concentración que exige un club como el Madrid.
La situación ha llegado a tal punto que Thibaut Courtois ha decidido intervenir. El portero belga, uno de los pesos pesados del equipo, considera que la actitud del defensor está perjudicando al grupo y aumentando el número de situaciones de riesgo que él mismo debe solventar bajo palos. Por ese motivo, ha pedido ayuda a Arbeloa, para que hag que las cosas cambien.
Courtois pide a Arbeloa que actúe
Según fuentes internas, Courtois ha solicitado a Álvaro Arbeloa que hable con Huijsen para intentar corregir su comportamiento. Arbeloa, desde su llegada, ha transimitido que la actitud y el trabajo son dos aspectos fundamentales para poder jugar al nivel que exige el Real Madrid y ha visto, desde su posición, que Huijsen no está dando todo lo que tiene.
El belga entiende que a Huijsen le sobran el talento y condiciones físicas, pero percibe falta de intensidad en varias de sus acciones defensivas clave. Malas decisiones, desconexiones en la marca y una mala lectura de las jugadas están provocando que el Real Madrid conceda más ocasiones de las necesarias, la mayoría por el flanco del español. Y cuando eso ocurre, el primero en pagar las consecuencias es el portero.
La actitud, el verdadero problema
Dentro del cuerpo técnico no se cuestiona el potencial de Dean Huijsen, pero sí su actitud. Consideran que juega con una relajación impropia del nivel que exige el primer equipo y que esa falta de tensión se traduce en errores graves. Le quieren transmitir que el talento no es suficiente sin compromiso. Courtois, que ha tenido que intervenir en múltiples ocasiones para evitar goles que parecía cantados, empieza a estar cansado. El portero entiende que la defensa debe ser fiable y que no puede asumir siempre el papel de salvador.
En el Real Madrid esperan que la intervención de Arbeloa surta efecto y haga que el zaguero reaccione de una vez por todas. Así pues, Huijsen se encuentra ante un momento crítico. O cambia su actitud y da el salto definitivo o empezar a perder crédito en un vestuario donde la exigencia no admite medias tintas en juagdores que han costado tanto como él.
