La negativa de Rodri ha obligado al Real Madrid a mirar hacia dentro, y la respuesta puede estar ya en casa. Thiago Pitarch ha dado un paso adelante durante los últimos meses y en el club consideran que está preparado para formar parte definitivamente del primer equipo. Su crecimiento ha cambiado incluso la planificación del centro del campo.
El joven mediocentro, de 19 años, ya debutó oficialmente con el Real Madrid y ha ido ganando peso hasta convertirse en una alternativa real. José Mourinho valora su capacidad para recibir bajo presión, ordenar la salida y mantener la posición. No es Rodri, pero puede asumir parte de esas funciones sin obligar al club a realizar una inversión gigantesca.
Thiago pasa de promesa a solución
La decisión tiene también una lectura económica. El Manchester City ha cerrado la puerta a facilitar la salida de Rodri y las cifras manejadas estaban muy por encima de lo que el Real Madrid quería pagar. Apostar por Thiago permite reservar recursos para otras posiciones y, al mismo tiempo, comprobar hasta dónde puede llegar uno de los centrocampistas con mayor proyección de la cantera.

Su perfil encaja en una necesidad concreta. Tchouaméni aporta músculo y capacidad defensiva, Valverde recorrido y Bernardo Silva creatividad, pero Thiago puede convertirse en el jugador que sume en general. Tiene criterio para orientar el juego, ofrece líneas de pase y entiende cuándo acelerar o asegurar la posesión, algo que Mourinho considera imprescindible.
Muchos madridistas pueden darlo por bueno
La comparación con Rodri será inevitable, aunque internamente no quieren cargar al canterano con una responsabilidad desproporcionada. El plan pasa por integrarlo en la rotación, darle minutos y permitir que crezca acompañado por futbolistas experimentados. Si responde, el Real Madrid habrá encontrado una solución mucho más barata y con un margen de evolución enorme.
Para muchos madridistas, esta apuesta puede ser suficiente para aceptar el fracaso de la operación Rodri. Thiago representa a la cantera, juventud y una solución deportiva sin pagar cien millones por un futbolista de 30 años. Mourinho ya lo considera jugador del primer equipo y ahora deberá demostrar que puede sostener esa confianza. El Madrid no descarta acudir al mercado si aparece una oportunidad, pero la prioridad ha cambiado: antes de gastar una fortuna, quiere comprobar si el mediocentro que buscaba estaba en Valdebebas. Si Thiago consolida su crecimiento, el no de Rodri dejará de parecer un problema y podrá convertirse en el impulso para la promesa de la cantera blanca.