Con el visto bueno de Rodri, Hansi Flick negocia con Pedri un cambio en el once del Barça

Hansi Flick ya prepara el impacto que tendrá Rodri en el centro del campo del Barça. El acuerdo con el Manchester City está encaminado y el técnico alemán sabe que su llegada obligará a modificar automatismos. La primera conversación importante será con Pedri, porque ambos necesitan mucho balón y ocupan zonas cercanas cuando el equipo inicia la jugada.

Rodri jugará como pivote, pero no será un mediocentro más. Pedirá recibir de los centrales, marcar el ritmo y decidir cuándo acelerar. Eso puede empujar a Pedri varios metros hacia delante, alejándolo de una zona donde se siente cómodo. Hansi Flick quiere evitar que el canario pierda influencia y por eso negociará con él una adaptación específica de su función.

Flick quiere evitar lo que ocurrió con España

Con la selección, Rodri y Pedri no siempre terminaron de potenciarse mutuamente. Cuando el pivote monopolizaba la primera fase, Pedri recibía más arriba y con menos tiempo para girarse. De la Fuente terminó utilizando otras combinaciones durante el Mundial, una experiencia que Flick ha estudiado antes de juntar a dos de los mejores centrocampistas españoles.

EuropaPress 7658426 pedri gonzalez of spain controls the ball during the fifa world cup 2026
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El entrenador quiere que Pedri mantenga libertad para bajar a recibir cuando el partido lo exija, pero sin ocupar constantemente el espacio de Rodri. La idea es repartir alturas, de modo que Rodri organizará desde la base y Pedri aparecerá entre líneas, atacará el carril interior y llegará con mayor frecuencia a la frontal. Flick cree que esa distribución puede hacerlos compatibles.

Pedri tendrá que cambiar parte de su juego

La conversación será importante porque Pedri viene de sentirse protagonista tocando mucho balón desde zonas retrasadas. Con Rodri, deberá aceptar que algunas posesiones comiencen y progresen sin pasar inmediatamente por él. A cambio, podrá recibir más cerca del área, donde su último pase, su pausa y su capacidad para encontrar a los atacantes pueden resultar todavía más determinantes.

Rodri ha dado el visto bueno a esa idea porque tampoco quiere repetir las dificultades experimentadas con España. Flick pretende construir una pareja complementaria, no dos organizadores compitiendo por la misma zona. Si Pedri acepta el cambio, el Barça ganará control sin perder creatividad. El reto será encontrar el equilibrio desde las primeras jornadas y evitar que uno de los dos quede desconectado. Rodri debe ser el dueño de la base; Pedri, el futbolista que conecte esa salida con los atacantes. Para Flick, la llegada del nuevo pivote no reduce la importancia del canario: obliga a redefinirla y convertirla en una función más vertical, decisiva y cercana al área rival.