José Mourinho ya tiene una solución interna si el Real Madrid termina el mercado sin Rodri Hernández. El fichaje del español se ha complicado por las exigencias del Manchester City y el técnico portugués no quiere quedarse esperando. Su plan pasa por retrasar a Bernardo Silva y convertirlo en compañero de Aurélien Tchouaméni dentro del doble pivote.
Bernardo Silva ya ha sido probado en esa función durante la pretemporada y dejó buenas sensaciones por su seguridad con balón, capacidad para girarse y precisión en el pase. Mourinho entiende que, aunque no sea un mediocentro defensivo puro, puede dirigir la salida desde atrás mientras Tchouaméni se ocupa de proteger a los centrales y corregir las pérdidas.
Bernardo sería el sacrificado de Mourinho
El movimiento implica alejar al portugués de las zonas donde históricamente ha sido más decisivo. Bernardo pierde esa parte de llegada, último pase y presencia cerca del área cuando empieza las jugadas desde tan atrás. Sin embargo, Mourinho considera que su inteligencia táctica y experiencia compensan esa renuncia si el club no consigue incorporar al organizador que había pedido.

La idea también permite mantener el 4-2-3-1 que el entrenador quiere consolidar. Tchouaméni actuaría como pieza más posicional y Bernardo tendría permiso para recibir, conducir y romper líneas. Por delante aparecerían Bellingham, Arda Güler o los atacantes, dejando al portugués como primer responsable de conectar la defensa con los futbolistas creativos.
Rodri perdido obliga a cambiar el plan
El objetivo inicial era Rodri, pero el Manchester City ha mantenido unas condiciones económicas que el Real Madrid no quiere aceptar. Sin una rebaja importante y con otros clubes atentos, Mourinho empieza a trabajar como si el fichaje no fuera a producirse. No quiere llegar al inicio de la temporada dependiendo de una negociación que puede romperse en cualquier momento.
Bernardo sería, por tanto, el gran sacrificado. Llegó para aportar creatividad cerca del área, pero puede terminar convertido en el organizador que falta. Mourinho sabe que no ofrece la capacidad defensiva de Rodri, aunque junto a Tchouaméni tendría protección suficiente para asumir riesgos con balón. Si no llega ningún centrocampista, esa pareja será una de las grandes pruebas del nuevo proyecto. El francés pondrá músculo, recuperación y equilibrio; Bernardo, pausa, control y salida limpia. La solución no era la prevista, pero puede permitir al Madrid comenzar la temporada sin realizar otra inversión millonaria y sin esperar hasta el último día del mercado para resolver una posición que Mourinho considera fundamental y asegurar una salida limpia incluso ante presiones rivales altas.