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Pau Cubarsí se ha convertido en la referencia sobre la que el Barça quiere construir su defensa y, con ese nuevo orden, Alejandro Balde aparece como una de las piezas críticas. El lateral ya ha aceptado que puede salir y la dirección deportiva trabaja para encontrar una operación que permita recuperar inversión y liberar espacio para otros perfiles más fiables.

La decisión no responde únicamente a una cuestión económica. Dentro del cuerpo técnico existe la sensación de que Balde baja demasiado el nivel cuando el equipo necesita máxima precisión. Su velocidad continúa siendo diferencial, pero sus desconexiones, los problemas en el posicionamiento y algunas decisiones con balón han provocado dudas. Con Cubarsí al frente, Flick quiere una línea más estable.

Cubarsí marca el nuevo estándar defensivo

Cubarsí ha ganado peso porque interpreta mejor que nadie cuándo avanzar, cuándo temporizar y cómo iniciar desde atrás. Flick quiere rodearlo de defensores que reduzcan riesgos y mantengan la concentración durante todo el partido. En ese contexto, Balde ha perdido terreno frente a perfiles más disciplinados y también ante la posibilidad de utilizar a Joao Cancelo por la izquierda.

Alejandro Balde conudccio Barça Europa Press

El regreso de Cancelo aumenta todavía más la presión. El portugués ofrece salida, asociación y experiencia, mientras Gerard Martín puede cumplir un papel más conservador. Balde entiende que su protagonismo puede reducirse y no quiere vivir una temporada como suplente. Por eso ha empezado a aceptar una salida si llega una propuesta que convenza al Barça y le garantice minutos importantes.

El Barça ya trabaja en su venta

Jorge Mendes está gestionando su futuro junto a Deco y existen clubes atentos a la situación. El Aston Villa ha aparecido como uno de los interesados, aunque todavía no existe un acuerdo cerrado. El Barça no pretende regalarlo: tiene contrato largo, edad para crecer y un valor de mercado suficiente como para exigir una cantidad importante antes de autorizar la operación.

Balde, por su parte, ha dejado de considerar la salida como algo imposible. Sabe que necesita jugar para recuperar su mejor versión y que quedarse sin continuidad puede frenar su progresión. Flick no lo considera un mal futbolista, pero sí un elemento menos seguro dentro de una defensa que quiere construir alrededor de Cubarsí. La conclusión interna es clara: si llega una oferta adecuada, se venderá. El Barça priorizará equilibrio y rendimiento inmediato, mientras Balde buscará un proyecto donde pueda volver a sentirse indiscutible. La decisión puede cerrarse antes del final del mercado de verano.