Luis de la Fuente afronta la fase eliminatoria del Mundial con un problema inesperado en las bandas. Nico Williams y Yeremy Pino terminaron lesionados ante Uruguay, mientras Víctor Muñoz todavía apura una recuperación que le ha impedido debutar. Si llega a tiempo, el atacante aparece como la solución más natural para acompañar a Lamine Yamal contra Austria.
El seleccionador necesita recuperar amplitud y desequilibrio. España solo conserva a Lamine como extremo plenamente disponible, una circunstancia que limita las rotaciones y facilita el trabajo defensivo del rival. Víctor puede partir desde la izquierda, atacar el espacio y liberar al jugador del Barça de asumir prácticamente toda la responsabilidad ofensiva del equipo.
Víctor Muñoz es la única alternativa natural
La situación de Nico parece especialmente complicada por la lesión sufrida tras una dura entrada contra Uruguay. Yeremy también terminó lesionado y su participación en los cruces está prácticamente descartada. Ese escenario convierte a Víctor en una pieza inesperadamente importante, aunque el cuerpo técnico no quiere forzar a un futbolista que lleva semanas trabajando al margen.
El nuevo jugador del Liverpool se encuentra en la fase final de su recuperación muscular. Muñoz llega justo de ritmo y sin minutos en el torneo, pero sus características encajan con lo que necesita España. Es rápido, vertical, agresivo al espacio y puede mantener abierta la banda izquierda para evitar que todo el ataque se concentre alrededor de Lamine.
Lamine necesita un socio que equilibre el ataque
Con Víctor en el once, Lamine podría recibir con menos defensas cerca y poder jugar más por dentro. Austria presentará un equipo físico, intenso y preparado para cerrar espacios, por lo que atacar desde ambos costados será fundamental. Si España amenaza únicamente por la derecha, el rival podrá acumular ayudas y reducir la influencia del extremo azulgrana.
La realidad es que De la Fuente todavía no ha confirmado la titularidad de Víctor Muñoz y su disponibilidad dependerá de las últimas pruebas. También puede acabar contando con un Álex Baena que apunta a ser muy importante también. Sin embargo, si Víctor recibe el alta, será el candidato más lógico para convertirse en el nuevo socio ofensivo de Lamine durante la fase decisiva del Mundial. Su regreso permitiría amenazar por ambas bandas sin alterar la estructura colectiva que ha ofrecido rendimiento hasta ahora.
