Ferran Torres tuvo un estreno espectacular en Champions con el PSG. El atacante firmó un hat-trick y confirmó que puede tener mucho protagonismo en París cuando encuentra espacios y continuidad. Sin embargo, detrás de una noche perfecta aparece una realidad que ya empieza a asumir: su papel puede cambiar radicalmente cuando lleguen los partidos verdaderamente grandes. Es exactamente lo que desde el Barça intentaron advertirle antes de marcharse.
Deco sabía que Ferran tendría oportunidades en el PSG y nunca dudó de que podía marcar muchos goles. El problema estaba en otra parte. Luis Enrique dispone de una plantilla llena de estrellas y, cuando llegue la fase decisiva de la Champions, necesitará escoger. Ferran Torres empieza a entender que su condición de protagonista durante determinados encuentros no garantiza que vaya a formar parte del once cuando aparezcan los grandes rivales.
El hat-trick no cambia completamente su jerarquía
Luis Enrique está encantado con su rendimiento y valora especialmente su capacidad para atacar el espacio, presionar y aparecer dentro del área. El hat-trick refuerza su candidatura a tener minutos importantes, pero no modifica automáticamente la jerarquía ofensiva construida por el técnico.

Ferran salió del Barça buscando precisamente aquello que echaba de menos: sentirse protagonista. En París lo está consiguiendo durante este inicio, aunque empieza a comprobar que competir en una plantilla de este nivel significa encontrarse nuevamente con una batalla enorme por cada titularidad.
Deco ya le había advertido del riesgo
Desde el Barça trataron de explicarle que marcharse no significaba necesariamente convertirse en indiscutible. Ferran entendía que con Luis Enrique tendría confianza, pero esa confianza no equivale a jugar siempre. El técnico asturiano ya no le oculta que habrá encuentros en los que partirá desde el banquillo. Ahí aparece ahora la verdadera prueba. Marcar tres goles en Champions demuestra que tiene nivel para exigir protagonismo, pero deberá mantener ese rendimiento si quiere obligar a Luis Enrique a cambiar sus planes.
Ferran empieza a entender lo que Deco intentó evitar cuando todavía estaba en el Barça. En París tendrá noches para brillar y estadísticas para reivindicarse, pero el estatus que buscaba tampoco está garantizado. Cuando lleguen las eliminatorias y los partidos que deciden títulos, descubrirá si realmente ha conseguido convertirse en una estrella del PSG o si vuelve a encontrarse con el mismo problema que quería dejar atrás.