El Barça sigue definiendo su estructura de cara al tramo final de la temporada y hay decisiones que ya no dejan lugar a dudas dentro del conjunto culé. Ante el Celta, más allá del resultado, hubo un mensaje claro desde el banquillo que afecta directamente a uno de los nombres propios de la plantilla.
Y es que Hansi Flick, a través de sus decisiones en el once inicial ya ha dejado clara su apuesta en el lateral zurdo. No se trata de una rotación puntual, sino de una elección que marca jerarquías dentro del equipo de cara a la próxima temporada.
Cancelo se impone y Balde pierde protagonismo
De este modo, el principal perjudicado es Alejandro Balde. Y es que, a pesar de que acabó jugando, el hecho de haberlo hecho por la lesión de Cancelo demuestra que Flick, por ahora, no cuenta con él como el titular en esa banda izquierda, de la que el luso ya se ha adueñado.

Y es que, pese a estar ya en buen estado físico, Balde se quedó en el banquillo. Una decisión que refleja que, a día de hoy, no entra en los planes de Hansi Flick. Cancelo ha pasado a ser la referencia en ese costado. La lectura es clara, ya que Flick prioriza el perfil del portugués. Su capacidad para intervenir en el juego interior y aportar en salida de balón encaja mejor en la idea del técnico alemán, que la velocidad, a veces con algo de falta de control, de Balde.
Un cambio de rol que afecta a su futuro
La realidad es que este cambio no es menor. Balde pasa de ser un fijo a convertirse en una opción secundaria, algo que impacta directamente en su proyección dentro del club.
Y es que, según distintas informaciones, el Barça ya no lo considera intocable. Su nombre empieza a aparecer en posibles operaciones de salida de cara al verano. En ese contexto, el Barça tendría claro el mínimo para negociar sería de alrededor de 50 millones de euros, cifra en la que se sitúa la oferta que, según El Chiringuito, llega del Aston Villa. Una cifra que permitiría generar ingresos importantes. Además, la situación económica del club obliga a tomar decisiones. Vender a un jugador con mercado puede ser clave para equilibrar cuentas.
Más allá de nombres propios, la decisión responde a una idea de juego. Flick busca perfiles que encajen mejor en su sistema y está dispuesto a tomar decisiones difíciles. Así pues, Balde afronta un escenario nuevo. Ha perdido su lugar en el once y su continuidad ya no está garantizada. El mercado de verano será clave para definir su futuro en el Barça.