Brock Purdy es el protagonista de una de esas historias que parecen de película. Desde su aterrizaje en la NFL, el quarterback de los San Francisco 49ers sorprendió a propios y a extraños con su capacidad para erigirse en el líder del equipo de la Bahia a su temprana edad. Ya en el inicio de 2022, el sucesor de Tom Brady, se destapó como un gran jugador, pero en el inicio de este curso ha presentado sus credenciales para ser considerado para el MVP.
Gracias a él, los 49ers son claros contendientes a la Super Bowl. Purdy tenía muy malacostumbrados a los suyos, al realizar un recital tras otro cada fin de semana que los San Francisco tenían una cita. Tal es la confianza que el club le profesa, que a pesar de ser operado por una rotura de ligamentos en la pretemporada, los de la Bahia decidieron vender a su competencia en el equipo, Trey Lance, y le dieron las llaves de su equipo.
Purdy pasa por su primera crisis
Con cinco triunfos seguidos, los San Francisco 49ers se han postulado como principales favoritos para alcanzar la Super Bowl, con Purdy como principal arma. No obstante, el joven quarterback está atravesando por su primer bache desde que es profesional, y es que los buenos momentos no duran para siempre.
Su equipo atraviesa una mala racha de derrotas, tres consecutivas, que coinciden con el bajón de rendimiento de Purdy. A sus 23 años, ha demostrado una madurez insólita en un jugador de su edad, y ya ha dejado numerosos highlights con números que asustan. Nueve pases de touchdown, ninguna intercepción y siempre sobre las 200 yardas en sus primeros cinco partidos este año.
Sin embargo, en medio de su explosión mediática, Brock Purdy pasa por su primera crisis. Tras ganar sus 10 primeros partidos como titular, octubre ha sido un mes negro para él y los 49ers, que ya suman tres derrotas.
El contrato de la nueva estrella de la NFL le obliga a compartir piso
Por si fuera poco, en el partido ante los Vikings sufrió una conmoción cerebral. Siguió jugando, pero como es lógico, su rendimiento se resintió. Durante el último enfrentamiento, contra los Bengals, Purdy parecía seguir fuera, cometiendo errores impropios de él. Unas actuaciones que hacen que su MVP se resienta.
La nueva sensación de la NFL, que ya se ha afianzado en una de las ligas más exigentes del mundo, dejó una historia muy curiosa. Al ser un rookie, tiene contrato de novato por su posición tan baja en el draft, percibe un salario muy por debajo de los mejores jugadores en su puesto.
Actualmente, cobra 'solo' 870.000 dólares, una situación que le obliga a seguir compartiendo piso para poder pagarse el alquiler, en una zona en la que el precio medio del alquiler ronda los 3.000 dólares mensuales. "Todavía tengo un compañero de piso, uno de los chicos de la línea ofensiva (Nick Zakelj). Él y yo dividimos el alquiler y todavía conduzco mi Toyota Sequoia", dijo el protagonista al ser preguntado sobre su vida.
