El Barça ya prepara su respuesta al golpe de mercado del Real Madrid con Marc Cucurella. La dirección deportiva azulgrana ha puesto sus ojos en Víctor Muñoz, extremo formado en las categorías inferiores del conjunto blanco y uno de los talentos que más gustan a Hansi Flick. Su llegada no solo reforzaría el ataque, sino que tendría un fuerte componente simbólico por su pasado en la Fábrica.
Y es que el fichaje de Cucurella ha dolido especialmente en Barcelona. El lateral se formó en La Masia y su decisión de vestir de blanco ha sido interpretada como un movimiento difícil de aceptar dentro del entorno culé. Por eso, incorporar ahora a un futbolista criado en la cantera madridista sería la mejor manera de responder sin entrar únicamente en una batalla económica.
Víctor Muñoz encaja en el fútbol de Flick
La realidad es que el interés no nace exclusivamente por su pasado. Víctor Muñoz es un extremo rápido, vertical y capaz de actuar en las dos bandas. Tiene facilidad para atacar los espacios, conducir con potencia y generar peligro cuando recibe lejos del área. Su perfil encaja en la idea de Flick de construir un ataque joven, agresivo y con alternativas diferentes.
El técnico alemán quiere seguir aumentando la competencia en las posiciones ofensivas. La temporada será larga y el Barça necesita futbolistas capaces de cambiar un partido desde el banquillo, cubrir bajas y mantener un ritmo alto. Muñoz todavía tiene margen de crecimiento, pero sus condiciones permiten pensar que podría convertirse en una pieza importante si recibe continuidad y confianza.
Un fichaje con un fuerte valor simbólico
El Barça también entiende que la operación tendría una lectura que va más allá del terreno de juego. Después de ver cómo el Real Madrid se lleva a Cucurella, fichar a uno de los talentos formados en la Fábrica permitiría devolver el golpe. Sería una forma de demostrar que el flujo de jugadores entre ambos proyectos también puede producirse en sentido contrario.
La operación, además, podría ser más accesible que otros nombres manejados para el ataque. El Barça necesita controlar el gasto y Víctor Muñoz representa una apuesta con potencial, hambre y margen de revalorización. Así pues, Flick ya tiene señalado el nombre con el que quiere responder al movimiento de Cucurella. Víctor Muñoz gusta por su velocidad y talento, pero también por lo que representa. Un canterano del Real Madrid vestido de azulgrana sería la respuesta más directa y simbólica a uno de los fichajes que más ha dolido en Barcelona.
